El mercado financiero enfrenta una jornada turbulenta marcada por la caída de los ADRs, los bonos soberanos y un aumento en el riesgo país. La situación se ve influenciada por un clima global de incertidumbre, resultado de la reciente caída en las acciones de Wall Street y el conflicto en Medio Oriente, lo que ha generado cautela entre los inversores. En este contexto, se espera que las próximas decisiones de los principales bancos centrales respecto a las tasas de interés impacten el rumbo de los mercados en las próximas semanas.
Desempeño de los activos en el mercado local
Durante esta jornada, los activos más negociados han sido los bonos secundarios, donde se destaca una significativa pérdida en el Bonar 2029 y el Bonar 2038, que cayeron un 1,4% y un 0,6% respectivamente. Esta situación ha hecho que el riesgo país, que mide la percepción del riesgo asociado a la deuda argentina, se sitúe en 575 puntos básicos, un nivel que pone de manifiesto la preocupación de los inversores respecto a la estabilidad económica del país. La subida del riesgo país es un indicador preocupante para los analistas, sugiriendo que los activos soberanos argentinos se consideran de alto riesgo en el contexto actual.
Bonos con ligeras mejoras
Pese a las caídas generales, algunos bonos han mostrado ligeras mejoras. Aquellos que han reportado un avance incluyen el Bonar 2029N con un crecimiento del 0,3%, el Bonar 2030 que ascende un 0,2% y el Bonar 2027, cuya caída ha sido mínima con un retroceso del 0,1%. Estas ligeras variaciones podrían ser interpretadas como una señal de compra en medio de un mercado incierto, aunque es crucial que los inversores mantengan su atención en el desarrollo de factores externos que pueden influir en la dinámica local.
Falta de un driver local sólido
La situación de la deuda argentina se complica por la ausencia de un driver local que impulse una recuperación efectiva en los precios. Los inversores se mantienen alerta a la evolución de la situación internacional, y especialmente a la intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para seguir acumulando reservas. Este aspecto es crítico, ya que la capacidad del BCRA de apuntalar la economía mediante la acumulación de reservas es fundamental para la estabilidad del peso y para fortalecer la confianza de los inversores en el corto plazo.
Proyecciones en la licitación de deuda
En el ámbito de la deuda, la planificación para la licitación del día siguiente es otro punto de interés. Desde Puente, han señalado que el foco principal se centra en la estrategia del Ministerio de Economía de aprovechar un contexto de abundante liquidez y altas tasas de rendimiento. El Tesoro ofrecerá una mezcla de instrumentos, incluyendo una Lecap (Letra Capitalizable) a 43 días y una Lelink con vencimiento en septiembre de 2026, además de bonos vinculados al CER y Dollar Linked que vencen en 2028. También se anunciará un nuevo bono dual que pagará en 2029.
Análisis de los ADRs y el S&P Merval
Rendimiento de los ADRs en Nueva York
En el ámbito internacional, en Nueva York, los ADRs han mostrado una tendencia a la baja, con pérdidas que alcanzan hasta un 2%. Entre las empresas más afectadas están Central Puerto y Grupo Supervielle, que retroceden un 1,8% y 1,5% respectivamente. Este contexto es preocupante, ya que la caída de estos activos puede derivar en una reducción de la confianza en el mercado argentino.
Situación del S&P Merval
El índice S&P Merval ha tenido una jornada activa, presentando un incremento del 0,6% respecto a lo registrado en pesos, alcanzando los 2.859.196,04 puntos. Sin embargo, en términos de dólares, la situación es menos favorable, con una caída del 0,7% llevándolo a 1.883,39 puntos. La combinación de estos resultados refleja la volatilidad del mercado y la presión sobre las acciones locales, que enfrentan dinámicas diversas en relación con el mercado internacional.
- Cresud: incremento del 2,8%.
- Banco BBVA: aumento del 1,7%.
- Ternium: crecimiento del 1,5%.
El contexto actual requiere que tanto inversores nacionales como internacionales se mantengan atentos a la evolución de la situación macroeconómica, así como a las decisiones que tomen las autoridades monetarias. La incertidumbre prevalece, y es clave para los actores del mercado seguir las tendencias y datos económicos que puedan influir en la dirección de las inversiones en el futuro cercano.