El ecosistema de las criptomonedas está viviendo un momento decisivo, donde la transición hacia un público más amplio se torna evidente. La adopción de criptomonedas ya no se concibe como un nicho limitado; las empresas del sector están comenzando a reconocer que para seguir creciendo, deben alejarse de terminologías que puedan resultar intimidantes para los nuevos usuarios. A través de la voz de líderes en el área, se plantea la necesidad de adoptar un enfoque más inclusivo, que sea atractivo para los consumidores más tradicionales que, actualmente, son disputados por bancos y billeteras digitales.
Transformaciones en el enfoque empresarial
Uno de los ejemplos más claros de esta transformación es el director financiero de Lemon Cash, Maximiliano Raimondi, quien durante la presentación del informe anual de la compañía, manifestó que la tendencia es clara: “Lemon va a reconvertirse”. Según él, el objetivo es evolucionar hacia una entidad que no solo provea servicios basados en criptomonedas, sino que integre esta tecnología dentro de un esquema financiero más amplio.
Adopción de cripto como tecnología
Raimondi explicó que varias empresas están adoptando productos que incorporan tecnología blockchain y criptomonedas, preparándose para competir en el mercado financiero global. Ejemplo de ello es la evolución del servicio de pagos mediante Pix, donde los criptoactivos están siendo utilizados como una opción más dentro del repertorio de servicios financieros. Esto ha llevado a que los productos relacionados con criptomonedas se consideren cada vez más como commodities en lugar de opciones de inversión exóticas.
El desafío, según Raimondi, radica en que “la torta se va a empezar a distribuir” y el sector debe trabajar para hacer que esa torta crezca, fomentando un entorno en el cual todos los actores se beneficien. Esto es un indicativo de que el mercado está cambiando hacia una mayor inclusión y diversidad de productos y servicios que utilicen criptomonedas.
La integración de servicios más allá de las criptomonedas
Por otro lado, Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica, ha resaltado la importancia de trabajar en la integración de servicios financieros que no solo incluyan criptomonedas, sino también activos más tradicionales. Este enfoque multidimensional se manifiesta en la reciente incursión de Bitso en el mercado de capitales tradicionales.
Expansiones en el mercado
Colombo subrayó que la compañía está en proceso de ampliar sus servicios, especialmente en sectores que requieren un intenso movimiento de pagos internacionales, como el turismo y el comercio exterior. Sin embargo, mencionó que para que estos avances fructifiquen es fundamental contar con un marco regulatorio que acompañe las iniciativas del sector.
Describió que persisten normativas que cuentan con implicaciones discriminatorias para las operaciones de las criptomonedas, como el Impuesto al Cheque, que afecta de manera negativa incluso a aquellas transacciones que cumplan con los requisitos de transparencia establecidos por las autoridades.
El papel de los bancos en el ecosistema cripto
La entrada de los bancos tradicionales al espacio de las criptomonedas podría ser un cambio de juego significativo. Actualmente, solo las fintechs registradas pueden ofrecer este tipo de servicios. Aunque ha habido intentos fallidos de bancos como Galicia y Brubank para incursionar en este mercado, el escenario sigue siendo incierto.
Competencia o complementariedad
Federico Goldberg, cofundador de la empresa Manteca, argumenta que la participación de los bancos podría ampliar el mercado en vez de crear una rivalidad directa. Mientras que los bancos tienden hacia soluciones más conservadoras, el ecosistema cripto se manifiesta con una mayor capacidad de innovación y agilidad, características que podrían coexistir y complementarse entre ambos sectores.
Raimondi también expresó que la eventual integración de criptomonedas en sistemas bancarios tiende a ser limitada, sirviendo más como un producto de inversión dentro de un «circuito cerrado». Esto sugiere que todo el potencial de las criptomonedas quizás no sea aprovechado al máximo si se continúa por este camino.
Mejores rendimientos y alternativas al crédito tradicional
Otro aspecto a resaltar es cómo las fintechs están desafiando a los bancos con productos innovadores. Federico Ogue, CEO de Buenbit, ha apuntado que su compañía, recientemente adquirida por Nexo, está en una posición privilegiada para competir gracias a su agilidad y tecnología. Este tipo de empresas pueden ofrecer rendimientos en stablecoins que van hasta un 13% anual, un atractivo que ya ha generado preocupación en el sector bancario tradicional.
Créditos respaldados por criptomonedas
Las plataformas cripto también están explorando nuevos modelos de crédito, como los préstamos respaldados por criptomonedas, que permiten a los usuarios obtener liquidez sin necesidad de vender sus activos. Esto representa una alternativa viable en entornos donde el acceso al financiamiento tradicional es ineficaz.
Goldberg comenta que este enfoque puede funcionar como un complemento a los sistemas de crédito tradicionales, ofreciendo estructura y flexibilidad que, en muchas ocasiones, son complicadas de conseguir a través de vías bancarias convencionales. Este concepto se traduce a una menor dependencia del historial crediticio y un uso más ágil de activos digitales como colateral.
Un panorama en evolución
De cara al futuro, la necesidad de adaptación y flexibilidad es palpable. La situación económica en Argentina, marcada por una tasa de irregularidad en los préstamos que alcanzó el 9,3% en diciembre, ha puesto de relieve los desafíos que enfrenta tanto el sector bancario como el de las fintechs. La morosidad dentro de las billeteras digitales ha mostrado cifras aún más alarmantes, alcanzar un 21,4% en deudas con irregularidades, lo que demanda nuevas soluciones que impulsen la eficiencia y la accesibilidad en el acceso al crédito.
A medida que se redefine el ecosistema de las criptomonedas, la interacción entre actores tradicionales y nuevos desafíos presenta oportunidades únicas para transformar la manera en que se entienden y utilizan tanto los activos digitales como los servicios financieros en general.