Los mercados del petróleo están enfrentando una significativa volatilidad tras la reciente declaración del presidente estadounidense, Donald Trump, acerca de Venezuela. Los futuros del petróleo Brent han descendido un 0,31%, situándose en 60,52 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ha cedido un 0,6%, alcanzando 56,78 dólares. Este descenso marca la tercera jornada consecutiva de pérdidas en medio de crecientes tensiones geopolíticas derivadas de la situación en Venezuela.
Contexto geopolítico
La incertidumbre en el mercado petrolero se agudiza tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Trump. El mandatario estadounidense ha afirmado que Venezuela podría entregar hasta 50 millones de barriles de petróleo, que serán comercializados a precios de mercado. Esta decisión ha dejado a la comunidad financiera en un estado de expectación, especialmente en lo que respecta a las posibles repercusiones que pueda tener sobre los intereses de China y otros aliados globales.
Florian Ielpo, gestor de cartera de múltiples activos en Lombard Odier Investment Managers, ha comentado que “este nuevo entorno geopolítico crea una incertidumbre que aún no está reflejada en los mercados”. Esta percepción ha hecho que los inversores consideren cuidadosamente sus estrategias, esperando que los movimientos del gobierno estadounidense y sus consecuencias sobre el mercado global sean más claros con el tiempo.
Impacto en las acciones del sector energético
La noticia de la intención de Trump ha tenido un impacto inmediato en las acciones de varias empresas petroleras europeas. Entre las más afectadas se encuentra Repsol, cuya cotización ha caído hasta un 2%. Otras compañías como TotalEnergies y Shell han experimentado descensos de 2,3% y 2,4%, respectivamente. Sin embargo, en el premercado de Wall Street, Chevron ha mostrado un ligero incremento de hasta 0,6%.
En su declaraciones, Trump aseguró que «el dinero será controlado por él para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de EEUU». Además, designó al secretario de Energía, Chris Wright, para que ejecute inmediatamente su plan, que incluye el transporte del petróleo en barcos de almacenamiento hacia Estados Unidos.
Nuevas reuniones en la Casa Blanca
Trump ha programado una reunión con representantes de grandes empresas petroleras estadounidenses, como Chevron, ConocoPhillips y Exxon Mobil, para abordar inversiones significativas en el sector petrolero de Venezuela. Chevron, que aún mantiene operaciones en el país, exportó aproximadamente 140,000 barriles por día durante el último trimestre de 2025, según informes de la consultora energética Kpler.
Durante una reciente entrevista en NBC, el presidente reveló que la modernización del sector petrolero venezolano podría tardar alrededor de 18 meses y requeriría una inversión multimillonaria que el gobierno estadounidense podría subsidiar. “Habrá que gastar una enorme cantidad de dinero, y las compañías petroleras lo gastarán, y luego se les reembolsará por parte nuestra o a través de los ingresos”, declaró Trump.
Implicaciones económicas a largo plazo
Trump también ha destacado que la explotación de las vastas reservas de petróleo en Venezuela, que ascienden a 300,000 millones de barriles, podría ayudar a mantener los precios del petróleo en niveles más bajos, lo que beneficiaría a la economía estadounidense. “Tener una Venezuela que sea productora de petróleo es bueno para Estados Unidos porque mantiene bajo el precio del petróleo”, expresó.
Sin embargo, Michael McCarthy, CEO de la plataforma de inversión Moomoo, menciona que «el resultado más probable es un impulso a la economía global debido a ese petróleo», aunque advierte que la incertidumbre geopolítica también podría eclipsar cualquier beneficio económico.
Perspectivas cautelosas entre los analistas
Cada vez más analistas están mostrando escepticismo respecto al plan de Trump. Un informe publicado por Rystad sugiere que, aunque se espera un aumento en la producción de petróleo, estiman que solo se podrá incrementar la oferta en 300,000 barriles diarios en los próximos dos o tres años, lo cual requerirá de un mayor compromiso de inversión internacional. “Parte de esto puede financiarse orgánicamente por PDVSA, pero sería necesario capitalizar para alcanzar los 3 millones de barriles diarios para 2040”, agregó Janiv Shah, uno de los analistas del informe.
La situación en los mercados internacionales del petróleo sigue siendo volátil y complicada debido a factores geopolíticos, con Venezuela y la política estadounidense en el centro de la discusión. La incógnita sobre las acciones futuras de Trump y su impacto en la economía global continúa generando preocupación entre los inversores y analistas.
El desarrollo de esta situación promete ser un factor determinante para los precios del petróleo y el futuro de las relaciones comerciales en este sector, condicionando no solo la economía de Venezuela sino también la de Estados Unidos y sus aliados internacionales.