La recuperación del consumo en Argentina continúa siendo un proceso desigual y complejo. Esta situación ha puesto de manifiesto una notable disparidad entre los sectores que muestran signos de mejoría y aquellos que aún enfrentan dificultades económicas considerables. En un reciente análisis, Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), advirtió que en ciertos rubros de consumo masivo, las ventas han disminuido entre un 4% y un 7% interanual. Esta caída es en gran parte atribuible a la pérdida de poder adquisitivo y al aumento incesante de los gastos fijos que recargan los ingresos familiares.
Un cambio en las prioridades del consumidor
Grinman destacó que el comportamiento de los consumidores ha cambiado drásticamente. Actualmente, las familias priorizan el pago de servicios esenciales como **luz, gas y transporte**, relegando gastos no indispensables, como la compra de indumentaria. «Si una persona tiene que elegir entre pagar la luz o renovar una prenda de vestir, primero paga la luz», resumió el dirigente. Este escenario es reflejo de una economía donde, sorprendentemente, es posible que la actividad crezca a pesar de que el empleo formal siga en retroceso.
El salario real y el impacto de la inflación
El presidente de la CAC informó que el **salario real** se encuentra aproximadamente un **10% por debajo de la inflación** actual, lo que deja a las familias en una situación económica precaria. Este escenario se ve agravado por el aumento de tarifas que anteriormente estaban subsidiadas, afectando así los márgenes de gasto en otros rubros como supermercados y vestimenta. “Hay gente que no llega a fin de mes y eso es una realidad”, reconoció, aunque mostró esperanzas sobre una eventual recuperación de los ingresos en el futuro.
Desafíos estructurales en el entorno empresarial
Grinman consideró que no se pueden achacar las dificultades comerciales únicamente a las importaciones. El principal factor detrás de estos problemas es, según él, la **falta de poder adquisitivo** en la población. Mientras algunos sectores tradicionales muestran un retroceso, otros como el de los vehículos eléctricos o la energía presentan un crecimiento prometedor.
En este sentido, Grinman identificó tres obstáculos esenciales que enfrenta el sector empresarial argentino: presión tributaria, costos logísticos y falta de infraestructura adecuada. La situación tributaria es alarmante, con un total de entre 160 y 170 impuestos fluctuando entre niveles nacionales, provinciales y municipales. A pesar de esta gran cantidad, solo unos pocos recaudan la mayor parte.
Logística y financiamiento
El aspecto logístico también ha sido señalado como un grave problema. Grinman mencionó que “hoy un flete desde Salta hasta Buenos Aires puede costar más que enviar esa misma mercadería desde Buenos Aires hasta Ámsterdam”. Además, la necesidad de recuperar el financiamiento productivo es crítica, dado que «no existe ningún país desarrollado sin crédito». Esta cuestión ha resurgido en el debate, especialmente tras la flexibilización de los préstamos en **dólares** por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El presidente de la CAC argumentó que una transformación también es necesaria al interior de las mismas empresas. A lo largo de los años, la inestabilidad económica llevó a que el enfoque empresarial se centrara en lo financiero, dejando de lado la productividad y costos de producción.
Oportunidades en Vaca Muerta y sectores estratégicos
Grinman se mostró optimista respecto a las oportunidades que pueden surgir de sectores como **Vaca Muerta, petróleo, gas, minería y agro**. Consideró que la explotación eficaz de estos recursos podría solucionar uno de los problemas más arraigados en la economía argentina: la escasez de **dólares**. En efecto, Vaca Muerta ya ha comenzado a influir positivamente en la balanza comercial, representando **más del 43% del superávit en mayo**.
Sin embargo, el dirigente también advirtió sobre un círculo vicioso que es complicado de romper: «Las empresas venden menos porque el consumo ha caído; al tener menos ventas, tienen menos capacidad para mejorar los salarios, mientras que el consumo sigue estancado». En su opinión, es crucial fomentar el crecimiento, la inversión y la generación genuina de divisas para revertir esta tendencia.
La informalidad y el contrabando
El contrabando también es una gran preocupación para el sector. Grinman reveló que **uno de cada tres celulares** comercializados en Argentina podría haber ingresado de forma ilegal, lo que genera pérdidas estatales que alcanzarían los **US$ 2,500 millones anuales**. Este problema se ha vuelto especialmente relevante en un contexto donde, desde enero, rige **arancel 0%** para la importación de celulares.
La CAC ha manifestado su apoyo a una mayor apertura comercial y la firma de acuerdos de libre comercio, destacando la importancia de continuar con la desregulación, simplificar trámites y mejorar infraestructura. En este sentido, Grinman señaló que sería razonable recurrir al capital privado. No obstante, enfatizó que las inversiones requieren financiamiento y garantías que posibiliten la recuperación del capital.
Proyecciones para el futuro
Al mirar hacia el futuro, Grinman ha sintetizado tres prioridades clave: **continuidad del programa económico, mayor inversión privada y creación de empresas**. Es importante destacar que Argentina cuenta con aproximadamente **13 empresas cada 1,000 habitantes**, en comparación con 26 en Brasil y más de 40 en Chile. Si Argentina lograra acercarse a estos niveles, el crecimiento del empleo privado podría ser **extraordinario**.