Inicio EconomíaConsumo masivo en junio: caída del 2,7% y auge del e-commerce

Consumo masivo en junio: caída del 2,7% y auge del e-commerce

por Economía Simple

El consumo masivo en el mercado argentino ha enfrentado un nuevo retroceso durante el mes de junio, marcando una tendencia negativa que se reafirma con caídas consecutivas. En contraste, el comercio electrónico se muestra como el único canal que ha experimentado un aumento significativo en sus ventas. De acuerdo con el último informe elaborado por Scentia, las ventas del sector han disminuido un 2,7% en comparación interanual, acumulando una contracción del 2,9% en lo que va del año. En oposición, el canal online ha crecido un sorprendente 41% en relación al mismo mes del año anterior, destacando una clara divergencia en las dinámicas de consumo.

El consumo masivo continúa en declive

En junio, el sector ha enfrentado un deterioro mayor que en mayo, cuando la reducción fue del **1,6%**. A pesar de la expectativa de una posible recuperación sustentada por la desaceleración de la **inflación**, este resurgimiento no se dio y el consumo mantuvo su tendencia a la baja.

Tomando como base enero de 2023 con un índice de 100, el consumo ha descendido hasta 82,9 puntos, por debajo de los 84,8 registrados en mayo. El pico de actividad se alcanzó en diciembre de 2022, con 111 puntos, y desde entonces, los números del sector no han logrado volver a esos niveles.

El auge del comercio electrónico

Mientras las tiendas físicas sufren los efectos adversos de la crisis, el comercio electrónico se ha convertido en el gran protagonista del mes de junio. Este segmento no solo ha superado las expectativas, sino que ha mantenido un crecimiento consistente a lo largo de los últimos meses.

Los datos más relevantes del canal online son:

  • Crecimiento del 41% interanual en junio.
  • Un acumulado anual de 34,8%.
  • Las ocho categorías analizadas cerraron con aumentos.
  • Las mayores alzas se encontraron en bebidas alcohólicas (+61,8%), alimentación (+54,6%) e impulsivos (+45,2%).

En términos de ventas físicas, los resultados han sido desalentadores. Los kioscos y almacenes fueron los más afectados, con una baja del 4,6%, seguidos por los mayoristas (-3,3%), supermercados de cadena (-2,6%) y autoservicios independientes (-1,6%). A pesar de ello, las farmacias mantuvieron su estabilidad, sin presentar variaciones significativas.

Análisis por categorías de productos

A lo largo del mes, solo algunas categorías lograron mantenerse en terreno positivo. Las **bebidas alcohólicas** destacaron con un crecimiento notable del **9,4%** en comparación con junio del año anterior. En un segundo plano, las **bebidas sin alcohol** aumentaron un **3,5%**.

Sin embargo, la mayoría de los productos registraron caídas en su consumo, destacándose las siguientes caídas:

  • Desayuno y merienda: -7,7%.
  • Limpieza del hogar y ropa: -6,2%.
  • Perecederos: -5,7%.
  • Impulsivos: -5,3%.
  • Higiene y cosmética: -3,7%.
  • Alimentación: -0,5%.

En lo que respecta al acumulado de 2026, la categoría limpieza del hogar y ropa ha liderado las caídas, con un sorprendente -7,1%, seguida de la categoría de perecederos (-5,6%) y desayuno y merienda (-5,3%).

Condiciones económicas y sus efectos en el consumo

A pesar de que se detectan indicadores macroeconómicos que sugieren una mejora, como un aumento del **2,3% en el PBI interanual** durante el primer trimestre y un crecimiento de **24,4% en las exportaciones**, el **consumo masivo** aún no parece beneficiarse de estas proyecciones optimistas.

El informe menciona que el sector industrial sigue mostrando debilidades, donde la industria manufacturera acumula una caída del 3,1%, mientras que la producción automotriz ha registrado un descenso del 18,3% en lo que va del año. Además, los patentamientos de vehículos nuevos se han reducido en 9,9%. Este panorama refleja que aunque ciertos indicadores económicos mejoran, todavía no son suficientes para reactivar el consumo a gran escala, generando incertidumbre sobre el futuro inmediato del mercado.

El comercio electrónico, mientras tanto, continúa teniendo un papel fundamental en esta dinámica, mostrando la adaptación de los consumidores a nuevas formas de adquirir productos, mientras que el consumo tradicional enfrenta profundos desafíos.

A medida que el contexto económico evoluciona, será fundamental observar cómo se comporta el consumidor argentino ante una realidad que promete ser volátil en los próximos meses.

También te puede interesar