Las autoridades brasileñas han dado un paso significativo en la lucha contra la fiebre aftosa al presentar el Banco Nacional de Antígenos para Respuesta de Emergencia, un recurso destinado a mejorar las capacidades del país en la gestión de emergencias sanitarias. Este evento se inscribe en el contexto de Brasil al ser reconocido oficialmente por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como un país libre de fiebre aftosa sin vacunación, un estatus que marca un nuevo capítulo en la sanidad agropecuaria del gigante sudamericano.
Un hito histórico en la ganadería brasileña
El evento tuvo lugar en la planta de Biogénesis Bagó en Garín, donde el Ministro de Agricultura y Ganadería, André de Paula, realizó un recorrido por las instalaciones y el proceso de producción de antígenos. Durante su discurso, De Paula enfatizó la relevancia de este lanzamiento, señalando que representa un “punto de inflexión” para la ganadería brasileña. “Es uno de esos hitos que terminan marcando una época. La historia pasa a contarse en dos momentos: antes y después de este lanzamiento”, afirmó.
Además, el ministro resaltó que el banco es fundamental para preservar el estatus sanitario conseguido, el cual es crucial para proteger un sector que representa un área clave de la economía nacional. Brasil posee el mayor rodeo bovino comercial del mundo, con 250 millones de cabezas, y es el principal exportador de carnes a nivel global. “Hoy podemos decir que tenemos la mejor defensa sanitaria del planeta”, destacó, refiriéndose al trabajo colaborativo entre el Estado, el ámbito científico y el sector privado.
Un sistema sanitario robusto y confiable
De Paula también subrayó el impacto que el reconocimiento como país libre de fiebre aftosa sin vacunación ha tenido en la apertura de nuevos mercados internacionales. Este reconocimiento, fruto de un proceso arduo y metódico de años, ha dotado a Brasil de herramientas vitales para mantener su estatus. “Una lucha de muchos años que culminó con el reconocimiento internacional y, luego, con la apertura de mercados importantes”, comentó, refiriéndose a las oportunidades que se han generado para la exportación de carne.
Durante una conferencia posterior al acto, De Paula explicó la elección de Biogénesis Bagó como el laboratorio encargado del banco. “Es un laboratorio reconocido internacionalmente. Nos aporta credibilidad y atiende grandes mercados, como ocurre con Brasil”, señaló el ministro.
Características del Banco Nacional de Antígenos
El Banco Nacional de Antígenos está diseñado como una herramienta dinámica. En virtud de un acuerdo firmado en diciembre de 2025, se establecerá una reserva de antígenos que puede contener hasta 10 millones de dosis de los dos serotipos del virus de fiebre aftosa que circulan con mayor frecuencia en Brasil. Este sistema también permite la formulación y entrega de dosis de vacunas en un plazo de siete días en caso de que se detecte un foco de la enfermedad.
El CEO de Biogénesis Bagó, Esteban Turic, enfatizó la flexibilidad del banco. «Los países actualizan sus mapas de riesgo, y en función de eso pueden aumentar el volumen del banco o incorporar otros serotipos si lo consideran necesario», explicó. Los antígenos son sometidos a rigurosos controles sanitarios antes de ser almacenados, lo que asegura que, al momento de una emergencia, ya no es necesario empezar desde cero.
Capacidad logística y alcance internacional
La capacidad logística del laboratorio también fue destacada por Turic. «Hemos llegado con vacunas a Corea del Sur en apenas 25 horas. Para Brasil, los tiempos son mucho menores, y contamos con una logística aérea especialmente diseñada para estas situaciones”, detalló. Biogénesis Bagó gestiona bancos de antígenos en varios países, incluyendo Estados Unidos, Corea del Sur y Taiwán, y planea realizar su primer envío de vacunas antiaftosa a Chipre, marcando su ingreso a la Unión Europea.
Con una potencia de producción cercana a 200 millones de dosis anuales, la empresa destina un 75% de su producción a exportación, lo que demuestra su compromiso con estándares de calidad y rigor sanitario, requisitos esenciales para operar en el competitivo mercado internacional.
Desafíos y oportunidades futuras
El ministro André de Paula también se refirió a las restricciones impuestas por la Unión Europea a las importaciones de carne brasileña debido al uso de antimicrobianos. De Paula defendió la solidez del sistema sanitario brasileño y reafirmó que Brasil está dispuesto a adaptarse a las nuevas exigencias internacionales. «Exportamos a más de 165 mercados. Nadie logra eso sin ser extremadamente riguroso en materia sanitaria«, defendió.
Respecto a la reciente reducción de las compras de carne por parte de China, el ministro especificó que esta decisión se debe a una reconfiguración de la política interna del país asiático, más que a aspectos sanitarios, y reafirmó la intención de seguir buscando maneras de exportar hacia ese importante mercado.
Las negociaciones dentro del Mercosur también fueron abordadas, donde De Paula llamó a la búsqueda de consensos que tomen en cuenta los intereses de todos los socios. “Es natural que existan conflictos de interés. Para eso existen las negociaciones, y estoy convencido de que encontraremos una solución”, concluyó.
El establecimiento del Banco Nacional de Antígenos no solo fortalece la sanidad agropecuaria de Brasil, sino que también abre un abanico de oportunidades que, con el respaldo adecuado, pueden asegurar el futuro de la ganadería en el país y sus mercados internacionales.