Inicio EconomíaEl gobierno eliminará el 99% de las retenciones industriales: productos que aún tendrán impuestos

El gobierno eliminará el 99% de las retenciones industriales: productos que aún tendrán impuestos

por Economía Simple

El reciente cambio en la política de retenciones por parte del Gobierno argentino ha generado un amplio debate en el sector empresarial y económico. Con el objetivo de fomentar el crecimiento de las exportaciones y facilitar la competitividad de la industria local, la eliminación de las retenciones ha alcanzado a más del 90% de los productos que estaban afectados por este recargo. Este enfoque liberal resuena con la intención del Ejecutivo de liberar el comercio exterior y mejorar el desempeño de la economía nacional.

Un cambio significativo en las retenciones

Desde el 1° de julio, entró en vigor el Decreto 566/2026, que prevé la eliminación de retenciones para cerca de 1,000 productos industriales. Según datos suministrados por el investigador Federico Bernini del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, el número de productos afectados por Derechos de Exportación (DEX) ha disminuido drásticamente de 20,778 a 2,137 en poco más de seis meses. Para junio de 2027, se estima que solo 1,949 productos permanecerán sujetos a estas tasas, un cambio que evidencia un avance considerable en la política fiscal sobre exportaciones.

Impacto en la industria manufacturera

La industria manufacturera es, sin dudas, el sector más beneficiado por la eliminación de las retenciones. Durante la transición de gobierno, se observó que este sector contaba con 17,229 productos dentro del régimen. Con las recientes modificaciones, se prevé que aproximadamente el 99% de estos productos dejen de pagar el impuesto hacia el final de la gestión. Sin embargo, aún persisten grupos de productos como fertilizantes, acero y aluminio que continuarán abonando retenciones hasta finales de 2027.

Bernini destaca que, aunque la modificación es positiva, aún existen áreas en las que se requieren avances, especialmente en aquellos productos con valor agregado. Las proyecciones han revelado que los sectores de acero y aluminio, en particular, representaron cerca de 2,306 millones de dólares en exportaciones en 2025, enfatizando la necesidad de una reconsideración para evitar cargas impositivas que frenen el crecimiento.

Perspectivas de la Unión Industrial Argentina

La Unión Industrial Argentina (UIA) ha mostrado una postura optimista respecto a estos cambios. Diego Coatz, exdirector ejecutivo de la entidad, ha calificado como «súper positivo» el avance en la eliminación de retenciones. Para Coatz, es clave la supresión de retenciones restantes, sobre todo en un contexto global complicado por el aumento de costos derivado de la guerra y la necesidad de potenciar las exportaciones.

Un informe de la UIA indica que la reciente normativa eliminará las retenciones en 743 posiciones arancelarias de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que representan exportaciones anuales por más de 730 millones de dólares. Sin embargo, todavía persisten alrededor de 3,500 millones de dólares en exportaciones teóricamente gravadas por derechos de exportación, evidenciando que el camino hacia la liberación total está lejos de finalizar.

El debate sobre la naturaleza de las retenciones

El debate sobre los derechos de exportación (DEX) no se limita a los productos industriales. Bernini ha destacado que las retenciones para productos primarios, como el petróleo y la minería, operan como una suerte de “regalía nacional”, un mecanismo que si bien se justifica en ciertos contextos, podría ser revisado para alinearse mejor con prácticas internacionales. En cuanto a los productos agropecuarios, sostiene que las retenciones actúan como un «impuesto a la tierra», complicando aún más una situación fiscal ya tensa.

Por su parte, Gustavo Peregó, director de Desarrollo de Nuevos Negocios en Latinoamérica para Abeceb, ha expresado que mantener las retenciones en un contexto donde se discute la falta de dólares es insostenible. Peregó considera que una estrategia más lógica sería reducir el gasto público en vez de volver a implementar estas tasas.

Expectativas y desafíos futuros

El cambio en las políticas de retenciones responde a un contexto en el que el Gobierno necesita optimizar su recaudación mientras busca fomentar el crecimiento económico a través de las exportaciones. A pesar del consenso general entre economistas sobre la necesidad de eliminar las retenciones, el verdadero desafío radica en cómo cubrir el vacío que dejará la disminución de la recaudación. En un entorno donde los ingresos son volátiles y dependen en gran medida de la actividad económica, el enfoque fiscal debe ser proactivo y concertado para maximizar el beneficio de estos cambios.

Los resultados de estas decisiones comenzarán a notarse en la economía argentina, especialmente en sectores que han estado históricamente limitados por cargas impositivas. Al aumentar la competitividad y la capacidad del país para integrarse a mercados internacionales, se abre un nuevo capítulo en el contexto comercial argentino.

Con más de 3,500 millones de dólares aún bajo tasa de exportación y un camino aún por recorrer, queda claro que la evolución del marco fiscal será crucial para definir el futuro económico del país, y en especial, la salud de la industria manufacturera. La situación de ahora nos abre la puerta a un debate que, sin duda, seguirá ganando protagonismo en los próximos meses.

También te puede interesar