Tras el notable incremento en los precios mayoristas durante abril, relacionado con la crisis en Medio Oriente, los datos de mayo reflejan una moderación en el avance de estos costos. Sin embargo, los rubros de energía eléctrica, productos químicos y derivados del petróleo siguen siendo los principales responsables del aumento de precios en el ámbito mayorista.
Análisis de la inflación mayorista en mayo
La inflación mayorista mostró una significativa desaceleración en mayo al registrarse un **2,5%**, frente al **5,2%** de abril, un mes que se vio afectado fuertemente por la crisis energética global. Según el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), esta desaceleración sitúa nuevamente las cifras en niveles más cercanos a los observados en el primer trimestre del año.
Este informe, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), indica que la subida de los precios en mayo fue impulsada por un incremento del 2,5% en los productos nacionales y del 3,1% en los importados. De este modo, durante los primeros cinco meses de 2023, el IPIM acumuló un aumento del 14,4%, mientras que la variación interanual alcanzó un 34,5%.
Principales rubros inflacionarios
A diferencia de abril, donde el aumento de los precios del petróleo y el gas tuvo un impacto significativo en la inflación, en mayo la presión se distribuyó de manera más equitativa entre diferentes sectores productivos. Los rubros más representativos que incidieron en el aumento del índice general incluyen:
- Sustancias y productos químicos: aportaron **0,65 puntos porcentuales** al índice.
- Energía eléctrica: contribuyó con **0,25 puntos**.
- Productos refinados del petróleo: sumaron **0,24 puntos**.
- Alimentos y bebidas: aportaron **0,22 puntos**.
- Petróleo crudo y gas: tuvieron una incidencia de **0,22 puntos**.
Energía eléctrica y productos químicos: los grandes incrementos
Un aspecto destacado del informe es el notable incremento en los precios de la energía eléctrica, que se incrementó un **14,7%** en comparación con el mes anterior. Además, las sustancias y productos químicos también experimentaron un aumento del **7,2%**, mientras que los productos importados subieron un **3,1%**. Estos datos sugieren que la inflación en estos sectores específicos puede tener efectos a largo plazo en la economía.
Contrastes con los productos primarios
En contraposición a sectores como el de la energía, los productos primarios mostraron un comportamiento más moderado, con un aumento del **1,7%**. Este aumento se vio atenuado por una caída del **11,7%** en los precios de los productos pesqueros, que compensó parcialmente los incrementos observados en otros sectores como los agropecuarios, así como en petróleo y gas.
Dentro de las manufacturas, los incrementos también fueron más contenidos:
- Alimentos y bebidas: **1,9%**
- Textiles: **2,9%**
- Papel y productos de papel: **2,6%**
- Maquinaria y equipos: **1,4%**
Inflación mayorista: un enfoque interanual
El análisis interanual de los precios muestra que los mayores incrementos se observaron en:
- Petróleo crudo y gas: **+72%**
- Productos refinados del petróleo: **+64,5%**
- Productos primarios: **+48,8%**
Estos datos evidencian que los sectores relacionados con la energía continúan siendo los principales focos de presión sobre los costos mayoristas.
Perspectivas ante la moderación global
Con la reciente distensión en Medio Oriente y la reducción del precio internacional del petróleo respecto a los máximos alcanzados durante el conflicto, el dato de mayo muestra una moderación significativa de las tensiones que predominaban el mes anterior. No obstante, el seguimiento de la evolución de los precios de la energía y los insumos químicos constituirá una de las variables clave para evaluar la posibilidad de que la desaceleración de los precios mayoristas se mantenga durante el segundo semestre del año.
En este contexto, es vital que los consumidores y empresas permanezcan atentos a las fluctuaciones del mercado energético y su impacto en la economía nacional. La evolución de estos precios podría no solo afectar la inflación mayorista, sino también tener repercusiones en los precios al consumidor final, afectando el poder adquisitivo de la población en un momento donde se busca estabilizar la economía.