Inicio EconomíaEl superávit fiscal: la clave de los empresarios cristianos para un nuevo comienzo

El superávit fiscal: la clave de los empresarios cristianos para un nuevo comienzo

por Economía Simple

El Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) ha marcado un hito en el sector empresarial argentino, mostrando la necesidad de un cambio significativo en la forma en que los empresarios abordan los retos y las oportunidades en un mundo cada vez más complejo. Bajo el lema “Lo esencial, ahora”, el evento ha congregado a más de 500 empresarios y líderes de diferentes sectores en el Regimiento de Patricios, creando un espacio de reflexión y diálogo en torno a las realidades que enfrenta el país.

Un llamado a la acción

El encuentro, que tuvo lugar durante este martes y miércoles, dejó a los asistentes con una sensación clara: el tiempo de mirar para otro lado ha quedado atrás. La ausencia de una mensaje formal del Papa León XIV fue notable, pero los empresarios entendieron que su papel es esencial en la construcción de un futuro más esperanzador. Víctor Valle, presidente de ACDE y ex ejecutivo de Google, enfatizó en su discurso la importancia de la responsabilidad empresarial: “Necesitamos personas para prosperar y no perder de vista nuestro propósito: somos personas que hacemos cosas para mejorar la vida de otras personas”.

Valle destacó que “no hay magia” en los resultados económicos, haciendo hincapié en la necesidad de un superávit fiscal como primer paso, pero subrayando la urgencia de fomentar consensos y diálogo. “Pensar en nuestras familias y en las generaciones que vienen es fundamental para definir un proyecto común”, concluyó el presidente de ACDE.

Desafíos y realidades del entorno empresarial

En el marco del evento, se discutieron diversos temas, desde la influencia de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito empresarial hasta los dilemas éticos que enfrenta el sector. Gustavo “Paco” Manriquez, CEO del Banco Supervielle, reflexionó sobre las tensiones políticas y económicas: “Las turbulencias son las consecuencias. Lo que debemos discutir son las causas”. Para Manriquez, la percepción de un país atrapado en un péndulo constante entre diferentes opciones económicas genera un clima de incertidumbre que afecta a todos los sectores.

Por otro lado, Sofía Pescarmona, del grupo familiar que lleva su apellido, compartió su experiencia en la industria vitivinícola, donde ha sabido combinar la tradición con la innovación. “Trajimos a los mejores para aprender y capacitar a nuestros equipos”, aseguró, reflejando una tendencia hacia la transformación continua en el negocio. Mariano Bosch, CEO de Adecoagro, también destacó el proceso de revitalización de su planta. Según él, la clave es construir una relación sólida con la comunidad, lo que genera orgullo y mejor desempeño.

Inteligencia Artificial: entre oportunidades y desafíos

Durante el encuentro, se abordó el impacto de la inteligencia artificial en las empresas. Manriquez, quien se ha propuesto aprender sobre el tema, admitió: “No sabía nada y me dije que quería aprender; fui a Nueva York”. La competencia que representan las fintechs ha obligado a los tradicionales a adoptar nuevas tecnologías, y Manriquez está decidido a mantenerse al día. “Ahora iré a tomar otro curso”, afirmó con determinación.

Pescarmona y otros líderes empresariales compartieron cómo la IA les ha permitido ahorrar tiempo en la evaluación de tareas y en la toma de decisiones, marcando un cambio en la forma de operar. En un escenario donde las empresas deben adaptarse rápidamente, la humanidad detrás de la tecnología se vuelve crucial. Felicitas Castrillón, de Disney, planteó una inquietante pregunta: “¿Y en todo esto dónde está Dios?” Diversas respuestas surgieron, desde la espiritualidad en la familia hasta la conexión con la naturaleza, lo que evidencia la necesidad de un enfoque más holístico en el mundo empresarial.

El camino hacia la adaptación y la innovación

El panel titulado “Irremediablemente humanos” abordó cómo la IA presenta ventajas, pero también desafíos que requieren juicio humano. Walter Abrigo, director de Santex, advirtió que la IA genera tensiones a múltiples niveles, y que el éxito de su integración depende de cómo las empresas gestionen estas disparidades. En un mensaje claro, Majd Sakr, de Accenture, resaltó que “la IA tiene una escala que ningún equipo humano puede igualar”, pero que aún necesita de la intervención humana para enfrentar contextos ambiguos.

Un ejemplo práctico fue el caso de un emprendedor de Bernal, cuyo pequeño negocio de florería se benefició enormemente de la IA sin necesidad de aumentar su plantilla. Este tipo de ejemplos ilustra cómo la tecnología puede ser accesible y útil para todos, independientemente del tamaño o la experiencia de la empresa. Érica Reynoso, directora de Naranja X, también hizo hincapié en que, aunque no existen recetas universales, sí hay un proceso continuo de readaptación de las personas que es vital para la innovación.

Gestión de tensiones

Abrigo cerró con una afirmación inspiradora: “Si se pueden gestionar las tensiones, se puede innovar”. Mientras tanto, fuera del recinto, un grupo de soldados realizaba ejercicios, una imagen que simboliza la tradición en un mundo cada vez más inclinado hacia la modernidad. Este contraste subraya la dualidad que enfrentan los líderes empresariales hoy: el desafío de honrar el pasado mientras se preparan para un futuro incierto y lleno de oportunidades.

El Encuentro Anual de ACDE se ha presentado como un espacio crucial para la reflexión y el aprendizaje en un mundo empresarial que no puede permitirse el lujo de permanecer estático. Los mensajes compartidos durante estos días nos recuerdan que el camino hacia el futuro también depende de nuestra capacidad para generar soluciones colectivas y sostenibles.

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