El sector de la carne vacuna en Argentina ha atravesado importantes cambios en los últimos meses, marcado por un primer trimestre donde los precios experimentaron fuertes incrementos. Sin embargo, abril ha traído consigo una desaceleración significativa en los precios de los principales cortes, lo que ha suscitado tanto expectativas como preocupación entre consumidores y productores. Según un reciente informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), después de meses de subas que sobrepasaron el 10% mensual, el mercado ha comenzado a estabilizarse, e incluso en algunas regiones, ha registrado disminuciones.
Comportamiento de los precios en abril
El informe del IPCVA correspondiente al mes de abril indica que, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el precio promedio de la carne vacuna se mantuvo prácticamente sin cambios con una variación de apenas -0,03% mensual. Esta estabilidad contrasta notablemente con marzo, cuando los precios habían registrado un aumento promedio de 10,6%, y algunos cortes populares habían sobrepasado incluso el 20%.
Caída en el precio de la media res
Uno de los factores que ha influido en esta desaceleración es la caída en el precio de la media res. Este corte, que es esencial para la formación de precios en carnicerías y supermercados, vio un descenso del 1,81% en el AMBA. Otros lugares, como Rosario y Córdoba, mostraron caídas incluso más significativas, con valores de 0,3% y 2,6% respectivamente. Esta situación se traduce en una mejora para el consumidor, que había soportado un encarecimiento considerable durante los primeros meses del año.
Variaciones en los precios al consumidor
Es relevante destacar cómo esta caída en los precios se traduce directamente en los costos para el consumidor final. El freno en los aumentos de precios de la carne, que habían sido constantes y preocupantes, aparece como una buena noticia después de periodos de inflación elevada. Sin embargo, el recuerdo de un marzo con variaciones del 13,3% y subas interanuales superiores al 71% todavía persiste en la memoria de los consumidores.
Cortes que registraron bajas
Durante abril, varios cortes tradicionales de carne evidenciaron retrocesos en sus valores, un fenómeno poco común en los últimos meses. En el AMBA, por ejemplo:
- El asado de tira disminuyó un 2,8%.
- La media res cayó un 1,8%.
- La carnaza común tuvo un descenso de 1,3%.
- La nalga disminuyó 1,1%.
Contrastando con marzo, cuando la picada común lideraba las subas con un incremento del 20,4%, es claro que la situación en abril ha marcado un giro importante.
Distintas dinámicas en Córdoba
A diferencia de las tendencias observadas en el AMBA y Rosario, en Córdoba, los precios de la carne continuaron su tendencia al alza, aunque de manera moderada, con un incremento del 1,9% mensual. Este aumento se vio potenciado principalmente en la picada común, que subió 5,4%, seguido de la picada especial y el roast beef.
Precios en Rosario
En Rosario, el precio general de la carne vacuna también mostró una leve caída de 0,3% mensual. Aunque este comportamiento fue más moderado que en otras regiones, algunos cortes continuaron mostrando incrementos, como el osobuco, que aumentó 2,9%. Comparado con marzo, donde los cortes más significativos habían experimentado subas cercanas al 14%, este comportamiento representa un cambio notable en la dinámica del mercado.
La carne como la proteína más cara
A pesar de la desaceleración, la carne vacuna sigue siendo la proteína más costosa en el país. En abril, el precio promedio alcanzó los $18.559 en el AMBA, comparado con el pechito de cerdo que promedió $8.903 y el pollo en $4.936. En Córdoba, la carne promedió $19.733, mientras que en Rosario se ubicó en aproximadamente $19.014.
Particularmente, el lomo se mantiene como el corte más caro, con un promedio de $27.711 por kilo.
Posible impacto en la inflación
La pausa en los constantes aumentos de precios de la carne se presenta como un posible factor para moderar el índice de inflación de alimentos durante el mes de abril. En meses anteriores, la carne vacuna había sido uno de los principales motores detrás del aumento del costo de vida, afectando directamente el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Aunque se observan retrocesos en este sector, los incrementos interanuales todavía son significativos: en el AMBA, la carne vacuna acumuló una suba de 61,87% en comparación con abril de 2025, cifras que indican que, aunque hay una desaceleración, el consumidor aún enfrenta precios elevados.
En un análisis más amplio, el IPCVA ha reportado que a medida que las carnicerías vuelven a ofrecer precios más competitivos en comparación con los supermercados, esto podría ser un indicativo de un cambio en las dinámicas de compra de los consumidores.