Inicio EconomíaFreno en la economía en febrero: la industria enfrenta caídas de hasta 11%

Freno en la economía en febrero: la industria enfrenta caídas de hasta 11%

por Economía Simple

La economía argentina ha experimentado un notable frenazo en febrero, un cambio abrupto tras un inicio de año que mostraba signos de recuperación. Datos preliminares proporcionados por consultoras y centros de estudios sugieren que la situación es particularmente preocupante para el sector industrial. Este descenso ha sido reconocido por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien ha expresado su inquietud respecto a la lentitud en la reactivación de la actividad económica.

Datos preocupantes del EMAE y el IGA

Uno de los indicadores más relevantes, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de la consultora Equilibra, reflejó una contracción del 1% en comparación con enero, lo que implica una caída interanual del 1,5%. Este descenso se debe, en gran medida, al retroceso del 1,1% en el EMAE que excluye el sector agropecuario. A pesar de que la actividad agrícola se mantuvo estable, el descenso en la producción de carne y otros productos fue equilibrado por un buen inicio de la cosecha de maíz y una leve mejora en la producción de leche.

El Índice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres también presentó resultados desalentadores, con una disminución del 2,9% interanual y del 0,5% mensual. En términos desestacionalizados, este índice alcanzó niveles mínimos desde agosto de 2025. Las variaciones observadas en comparación con febrero de 2025 han acentuado la disparidad sectorial que caracteriza a la economía bajo la administración actual.

La industria y el comercio como principales afectados

La industria, que ha sido uno de los sectores más golpeados desde la asunción del presidente Javier Milei, reportó una caída del 3% en su actividad en febrero, según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA). Los sectores que más se sintieron en este contexto fueron la maquinaria y equipos, así como el sector alimenticio, donde se registraron caídas significativas en la molienda de aceites.

Por otro lado, los sectores que mostraron un desempeño más sólido fueron el petróleo, la minería, la intermediación financiera y el agro. De acuerdo con el informe de la UIA, la demanda de energía eléctrica entre los grandes usuarios industriales se mantuvo constante, gracias principalmente a los sectores relacionados con la refinación del petróleo y productos químicos, aunque se observaron caídas en otros sectores como la automoción y la construcción.

Inversión y consumo en un ambiente volátil

El Gobierno argentino tiene como objetivo impulsar el crecimiento económico a través de la inversión y las exportaciones, en un panorama donde el consumo se ha visto afectado por bajos salarios y la elevación de la morosidad. En este sentido, el informe de la UIA mostró que la liquidación de divisas aumentó un 2,4% en febrero, aunque en comparación con enero, hubo una reducción de más de 500 millones de dólares.

Respecto a la inversión, la consultora Ferreres reportó una disminución del 0,7% mensual y del 11,4% interanual, siendo la inversión en maquinaria importada la más perjudicada. Además, el Índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) alcanzó mínimos históricos, reflejando una utilización reducida de la capacidad instalada en las industrias.

La situación en la provincia de Buenos Aires

En lo que respecta a la provincia de Buenos Aires (PBA), el Banco Provincia (Bapro) indicó que la actividad se mantuvo estable en febrero en comparación con el mes anterior, aunque el descenso interanual fue del 2,3%. En esta región, la industria manufacturera fue la que más sufrió, con una caída del 8%, contrarrestada parcialmente por un crecimiento del 8,3% en el sector agropecuario.

Estos números encienden las alarmas en el ámbito industrial, y la UIA ha subrayado que el nivel productivo del sector se encuentra estancado en niveles 10% inferiores a los de 2022 y 2023. Se proyecta que las mejoras en la reactivación de los sectores más golpeados dependen de un aumento en los ingresos de las familias, junto a una recuperación salarial y avances en el mercado laboral.

Mirando hacia el futuro: proyecciones y desafíos

El Bapro ha anticipado una posible caída acumulada del 1% en PBA para 2026, si la actividad económica se mantiene en los niveles observados en febrero. Esta visión se encuentra en línea con la afirmación de Ferreres sobre la necesidad de una recuperación gradual, donde factores como el nivel de ingresos y el contexto laboral juegan un papel crucial.

El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la recuperación económica está muy por debajo del potencial del país, que podría registrar un crecimiento de hasta 10%. A diferencia de otras ocasiones, donde el Gobierno buscaba enfatizar aspectos positivos, esta vez la preocupación por la actividad económica es clara y ampliamente reconocida.

Las cifras de la recaudación, especialmente del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en marzo, que reflejan la facturación de febrero, muestran una caída del 2,6% real en comparación con el año anterior. Este desánimo generalizado exige una reevaluación de las estrategias económicas y pone de manifiesto un escenario que exige atención y acción inmediata por parte del Gobierno y los sectores implicados.

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