En una reciente exposición en la Fundación Tucumán, el economista Ricardo Arriazu abordó una temática que resuena profundamente en el contexto argentino: la sensación generalizada de «no llego a fin de mes.» Durante su presentación, Arriazu, actuando como un profesor, propuso un ejercicio interactivo que invitaba a los asistentes a elegir entre varias explicaciones para esta insatisfacción económica.
Las cuatro razones de la insatisfacción económica
Arriazu planteó cuatro opciones, tres de las cuales él descartó después de un profundo análisis:
- El Gobierno no me da lo que corresponde.
- La corrupción.
- La distribución del ingreso.
- La torta no alcanza.
Sorprendentemente, Arriazu concluyó que la respuesta correcta es la última. Sin embargo, dejó en claro que su enfoque se centraba principalmente en la economía, casi desestimando las primeras dos opciones. Esta visión contrasta con una reciente encuesta de la Universidad de San Andrés, que muestra que la corrupción es la tercera preocupación más grande de los argentinos, después de los bajos salarios y la falta de empleo.
Desigualdad y distribución de ingresos
Al abordar el tema de la distribución del ingreso, Arriazu se muestra escéptico. Argumenta que, si todos los argentinos fueran iguales en términos de ingresos, cada uno ganaría dos millones de pesos. Si tomamos como referencia la distribución de los Países Bajos, el 50% de los argentinos ganaría menos de un millón de pesos al mes. Esto sugiere que el problema no radica en que los empresarios estén pagando salarios por debajo del valor de los productos y servicios que producen, lo cual es un factor esencial de la desigualdad, como lo identificó el filósofo irlandés William Thompson hace 200 años.
En lugar de eso, Arriazu sostiene que Argentina es, bajo los estándares internacionales, un país de ingresos medios bajos, que produce artículos con escaso valor agregado y, como consecuencia, ofrece malos salarios. Esto se evidencia en las cifras recientes del Indec, donde se reporta que la pobreza a fines de 2025 fue del 28,2%, la cifra más baja en siete años.
La situación económica actual
El contexto actual es complicado. Muchos analistas coinciden en que la pobreza disminuyó, pero no en la magnitud que algunos informes sugieren. Un grupo de economistas de Cedlas, entre ellos Albina, Gasparini y Tornarolli, estiman que la reducción real de la pobreza desde que asumió Javier Milei es de entre 2 y 5 puntos porcentuales, no de 10 como indica el Indec.
El núcleo del problema radica en que “la torta es pequeña” o simplemente no se produce lo suficiente. Arriazu, junto a otros economistas, sostiene que Argentina ha utilizado sus reservas de capital para impulsar la demanda en el corto plazo. Esto ha generado un ciclo en el que se reduce la disponibilidad de recursos a largo plazo.
Crecimiento desigual en sectores económicos
Un informe de la consultora Empiria, dirigido por el exministro de Economía Hernán Lacunza, indica que, aunque la economía no está estancada, hay una heterogeneidad notable entre sectores. Algunos se han expandido:
- Agro: Crecimiento del 42% comparado con la sequía de 2023.
- Minería y energía: Un incremento del 16% impulsado por Vaca Muerta.
- Bancos: Aumento del 18% debido a altas tasas de interés.
Por otro lado, sectores esenciales como la industria, el comercio y la construcción han caído en promedio un 10% respecto a 2023. El índice industrial del Indec indica que estos sectores aún están 17% por debajo de su máximo histórico.
Opciones para el Gobierno
¿Qué acciones puede tomar el Gobierno ante esta situación? Arriazu sugiere dos enfoques clave:
- Implementar un seguro de desempleo para aquellos que se queden sin trabajo.
- Generar confianza entre los argentinos para evitar que salgan a comprar dólares apresuradamente, lo que aumentaría la presión sobre el tipo de cambio y podría interrumpir la reciente baja en la inflación.
Esta dinámica se complica aún más en una economía que se mueve entre dos monedas. La posibilidad de que los argentinos inviertan en dólares y privan al Banco Central de acumular reservas es un tema candente, especialmente en el contexto actual donde la intervención del Banco Central ha sido limitada.
Perspectivas a futuro
En un informe reciente, JP Morgan ajustó sus estimaciones sobre el proceso de dolarización de carteras, anticipando que los argentinos podrían trasladar US$ 20.000 millones este año y US$ 30.000 millones en el próximo, lo que pone de relieve la creciente desconfianza en el peso y en la economía argentina.
La economía del país enfrenta un camino lleno de retos, donde la necesidad de reformas estructurales y de confianza es más urgente que nunca. En este escenario, el equilibrio entre el impulso del crecimiento y el control de la inflación es fundamental para el bienestar de los argentinos. La interacción entre estos elementos determinará el futuro económico del país en los años venideros.