La balanza comercial entre Argentina y Brasil ha experimentado un nuevo desbalance, marcando su quincuagésimo quinto mes de déficit consecutivo en noviembre. A pesar de este resultado negativo, el saldo fue el más reducido del año 2025, lo que se atribuye principalmente a una disminución significativa en las importaciones del sector automotriz. Esta situación refleja la compleja dinámica de intercambio entre las dos economías más grandes de América del Sur.
El contexto del déficit comercial
Según los datos proporcionados por el Ministerio de Economía de Brasil, el intercambio comercial entre ambos países registró un déficit de 129 millones de dólares en noviembre. Aunque el saldo es desfavorable, vale la pena mencionar que el déficit promedio mensual durante los primeros diez meses del año asciende a 510 millones de dólares, lo que resalta una tendencia preocupante en las relaciones comerciales.
Desglose de exportaciones e importaciones
En noviembre, las exportaciones argentinas hacia Brasil cayeron un 7.8% en comparación interanual, alcanzando un total de 1,101 millones de dólares. Las importaciones, por su parte, también experimentaron una contracción del 3.5%, sumando 1,230 millones de dólares. Esta significativa caída en las importaciones marca la primera variación negativa en 15 meses, lo que pone de manifiesto un cambio en la dinámica comercial.
Particularmente, se observó una notable disminución en las importaciones de la industria automotriz, que representa una gran parte del intercambio entre ambos países. En este sentido, se destacó una reducción del 21% en la compra de partes y accesorios de vehículos automóviles. Otros sectores también sufrieron descensos, como el cacao en polvo, manteca o pasta de cacao, y el calzado. Sin embargo, uno de los pocos sectores que registró un aumento fue el de los productos siderúrgicos, lo que indica cambios en las preferencias de importación.
El sector automotriz en cifras
El sector automotriz mostró un comportamiento contrastante en las exportaciones. Mientras los vehículos para el transporte de mercancías tuvieron un notable aumento del 72.5%, los vehículos destinados al transporte de pasajeros vieron un descenso alarmante del 52.2%. Además, en el ámbito agroindustrial, se observaron bajas significativas en las ventas de trigo.
Importaciones desde Brasil: un crecimiento inercial
De acuerdo con un informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Argentina se posicionó como el cuarto mayor proveedor de Brasil, detrás de China (5,704 millones de dólares), Estados Unidos (3,834 millones de dólares) y Alemania (1,197 millones de dólares). Asimismo, en términos de importaciones, Argentina se ubicó como el tercer país que más compra a Brasil, con cifras que superan los 2,662 millones de dólares.
En este contexto, el déficit acumulado en los primeros once meses de 2025 llegó a 5,227 millones de dólares, en contraste con un déficit de 256 millones de dólares registrado en el mismo periodo del año anterior. Este resultado representa la cifra más elevada desde 2017 y la segunda más alta desde 2011, lo cual genera inquietudes sobre la sostenibilidad de las relaciones comerciales bilaterales. Este aumento es resultado de un incremento del 35.9% en las importaciones, el mayor registro desde 2010, excluyendo la recuperación post-pandemia.
Expectativas para el futuro
Según la consultora Abeceb, el crecimiento del déficit era esperado en el marco de una recuperación económica tras niveles bajos, así como mayores aperturas y cambios en los productos importados y exportados. Para el año 2026, se anticipa que el déficit comercial se estabilizará en niveles comparables a los del presente año. Entre los factores que podrían impactar negativamente en las exportaciones argentinas se encuentra el crecimiento moderado de la economía brasileña, las altas tasas de interés y conflictos comerciales con Estados Unidos.
Por otro lado, la apreciación del real podría ser un factor que ayude a amortiguar el déficit, proporcionando mayor competitividad a los productos argentinos en el mercado brasileño.
La situación actual entre Argentina y Brasil es reflejo de una relación comercial sólida, pero también de una interdependencia que plantea desafíos. A medida que ambos países navegan por un panorama económico errático, será crucial fomentar políticas que no solo busquen equilibrar la balanza comercial, sino que también apunten a fortalecer los lazos económicos en la región.