La Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que opera en conjunto Argentina y Paraguay, anunció la reactivación de las obras de ampliación de su represa hidroeléctrica, un proyecto que busca incrementar la capacidad energética en ambos países. A través de la instalación de tres turbinas en el brazo Aña Cuá, se espera no solo mejorar la generación de energía, sino también fomentar el desarrollo económico en las regiones adyacentes. Esta importante iniciativa, que había estado suspendida a principios de 2024 debido a problemas económicos y de gestión, vuelve a tomar impulso tras la reciente mejora en las tarifas acordadas entre ambas naciones.
Reactivación de las obras de Aña Cuá
La reactivación de las obras en Aña Cuá representa un paso crucial para la EBY, que ha visto reducida su operatividad en los últimos años. Las obras, que se adjudicaron durante el gobierno de Mauricio Macri en 2019, enfrentaron múltiples desafíos, desde la pandemia hasta la depreciación del peso argentino.
En total, se habían presupuestado 621 millones de dólares para el proyecto, de los cuales, hasta el momento, se han ejecutado 211,8 millones de dólares, equivalentes al 34% de la inversión inicial. La EBY contribuirá con 20 millones de dólares como anticipo y buscará financiamiento adicional a través de organismos multilaterales para completar el proyecto.
Mejoras en la remuneración energética
A mediados de este año, el Gobierno argentino anunció una mejora en la remuneración a los generadores de energía, elevándola de 16 a 28 dólares por megavatio-hora (MWh). Esta decisión asegura los fondos necesarios para que las constructoras involucradas, como Webuild, Rovella y Tecnoedil, puedan retomar sus trabajos en la represa.
Proyecciones y beneficios económicos
La primera de las turbinas, que es fabricada por la compañía alemana Voith Hydro, se espera que esté operativa en 2028, mientras que se prevé que los trabajos concluyan en 2029. Una vez finalizado el proyecto, la capacidad de la central hidroeléctrica se incrementará en 270 MW, sumando un total de 3.270 MW. Este aumento representa una ampliación del 9% de la potencia instalada, lo que se traduce en un incremento en la generación anual de energía de aproximadamente 80 millones de dólares.
Impacto en el empleo y en el desarrollo local
Además del impacto energético, el proyecto Aña Cuá tendrá un efecto positivo en la economía de las ciudades aledañas, como Ayolas en Paraguay e Ituzaingó en Argentina. Se estima que la obra generará más de 900 empleos y movilizará a proveedores locales, contribuyendo a una reactivación productiva significativa en ambas localidades. La EBY ha destacado el efecto multiplicador que esto tendrá en la creación de riqueza y empleo en las márgenes del río Paraná.
Retos y deudas históricas
El contexto de la represa también está marcado por reclamos históricos entre Argentina y Paraguay respecto a deudas acumuladas. Argentina sostiene que Paraguay adeuda alrededor de 20.000 millones de dólares por la construcción de la represa, sumando intereses que se han acumulado a lo largo de los años. Este escenario no solo añade complejidad al vínculo bilateral, sino que también afecta la gestión de la represa.
Comentarios de autoridades sobre el proyecto
Luis Benítez Cuevas, director paraguayo de la EBY, expresó su satisfacción por el avance que representa la reactivación de Aña Cuá: “Este proyecto es fundamental para nuestros dos países, ya que traerá más trabajo, más ingresos y más energía, lo cual es esencial para nuestro desarrollo y la atracción de inversiones industriales”.
Por su parte, el director ejecutivo argentino, Alfonso Peña, subrayó la importancia estratégica de esta obra. “La continuidad de Aña Cuá refleja una decisión política firme: avanzar con proyectos que generen energía limpia, empleo genuino y desarrollo en nuestras regiones.”
Visión a futuro
El proyecto de ampliación de la represa hidroeléctrica Aña Cuá no solo representa una mejora en la infraestructura energética de Argentina y Paraguay, sino que también simboliza una oportunidad de colaboración entre ambas naciones. “Cuando los recursos se administran con criterio y visión, es posible concretar obras que transforman realidades y promueven el progreso”, agregó Peña, reafirmando el compromiso de avanzar en la gestión eficiente y transparente de este emprendimiento.
Con la puesta en marcha de estas obras, la expectativa es que Aña Cuá no solo provea energía, sino que también impulse el crecimiento económico y social en la región, beneficiando directamente a sus comunidades. La integración energética entre Argentina y Paraguay se consolida, marcando un nuevo capítulo en la historia de la cooperación binacional.