Inicio EconomíaLas próximas modificaciones que debes conocer: ¿qué cambios se avecinan?

Las próximas modificaciones que debes conocer: ¿qué cambios se avecinan?

por Economía Simple

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) está llevando a cabo un proceso de modernización en sus metodologías para la medición de la pobreza y la inflación. Con la implementación programada de un nuevo índice de inflación en febrero de 2026, el organismo dirigido por Marco Lavagna busca actualizar herramientas que no han cambiado en más de dos décadas. Este movimiento ha generado expectativas importantes respecto a cómo afectará la evaluación de la situación económica en el país.

Transformaciones en la medición de la pobreza

El INDEC planea reformar la forma en que se calcula la pobreza mediante una actualización de las Canastas Básicas. Estas canastas son esenciales para determinar el umbral de pobreza e indigencia en la población. En particular, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece una línea de indigencia, y la Canasta Básica Total (CBT), que incluye bienes y servicios no alimentarios como vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda, serán objeto de revisión.

La metodología actual, que data de 2016, se basa en datos de la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (ENGHo) de 1996-1997 y 2004-2005. Sin embargo, la ENGHo 2017-2018 estará disponible para realizar una actualización más precisa de las canastas.

Calorías y estándares internacionales

La CBA actual está diseñada para cubrir un mínimo de 1.750 kilocalorías diarias por persona, mientras que los estándares internacionales sugieren un promedio de 1.600 kilocalorías. Este aspecto sugiere que la revisión de la metodología podría conllevar ajustes en la cantidad de calorías estándar, ya que se tendrán en cuenta los hábitos de consumo de la población según la ENGHo 2017-2018. Es importante resaltar que se mantendrá la «metodología de Engels» para observar la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales de la población.

El debate sobre si incluir el gasto en alquileres en la canasta total también se encuentra en discusión. Hasta el momento, no se ha llegado a un acuerdo, lo que delata la complejidad detrás de los cambios propuestos.

Coste de la vida y alquileres en la actualidad

En septiembre, la canasta básica alimentaria para una familia tipo de cuatro personas se situó en $527.736, con un aumento del 1.4% en comparación con meses anteriores. Este valor está por debajo de la inflación general, mientras que la canasta total alcanzó los $1.176.852. Sin embargo, estos valores no consideran el costo de la vivienda, ya que asumen que las familias poseen una propiedad.

Para una familia tipo que alquila, el costo de un departamento de dos ambientes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es de aproximadamente u$s792 en septiembre. Este monto, convertido a pesos utilizando el tipo de cambio del Banco Nación (que cerró en $1.475), se traduce en un costo de $1.168.200. Por lo tanto, si se incluye el alquiler en el cálculo, el costo de la canasta se duplicaría, poniendo de manifiesto la desigualdad que enfrentan muchas familias.

Cabe mencionar que los alquileres han presentado incrementos significativos, variando entre el 56.8% y el 100.09% en diferentes regiones de Argentina entre enero y septiembre de este año, siendo la Patagonia la que registró el mayor aumento.

Mejoras en la Encuesta Permanente de Hogares y el índice de salarios

El INDEC también se encuentra en proceso de modificar la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la cual desempeña un rol fundamental en la medición del empleo, los ingresos y las condiciones de vida en el país. En la actualidad, esta encuesta se lleva a cabo trimestralmente en 31 aglomerados urbanos y su cobertura se ha ampliado a localidades de más de 2.000 habitantes desde 2010.

Uno de los objetivos es realizar esta encuesta con mayor frecuencia para obtener una visión más precisa sobre la situación laboral y económica a nivel nacional. Además, la recolección de datos sobre el índice de salarios, que incluye tanto a empleados públicos como privados e informales, también está en revisión para acortar el rezago que existe hasta la actualidad, el cual puede extenderse hasta cinco meses.

La relevancia de estos cambios en las metodologías del INDEC es indiscutible. La actualización ya no solo responde a las exigencias del contexto actual, sino que tiene un impacto directo en la manera en que se entiende y evalúa la pobreza y la inflación en Argentina. A medida que el Instituto avanza en estas reformas, será crucial seguir de cerca su implementación y los efectos que tendrá sobre la población y las políticas públicas en el país.

La adopción de nuevas metodologías y herramientas estadístico-económicas no solo busca modernizar la percepción de los datos, sino también contribuir a la formulación de estrategias más efectivas para combatir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los argentinos.

También te puede interesar