Una reciente publicación del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) revela alarmantes cifras sobre la situación económica de las familias en Argentina. Según el informe difundido el 26 de septiembre de 2025, una familia tipo de cuatro miembros necesitó $1.176.852 para no caer en la pobreza, mientras que para evitar la indigencia, la cifra se sitúa en $527.736. Estos datos reflejan cómo la inflación y el costo de vida continúan afectando el bienestar de los ciudadanos, un tema de creciente relevancia en la agenda pública.
Incremento en las canastas básicas
Las cifras de septiembre muestran un aumento del 1,4% en ambas canastas básicas respecto a agosto. Esta tendencia es preocupante, ya que la Canasta Básica Total (CBT) ha acumulado un alza del 14,9% en lo que va del año, y la variación interanual alcanza el 22%. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) muestra un incremento acumulado en el año del 17,5% y un aumento interanual del 23,1%.
Esta información sobre las canastas básicas se conoció en el mismo período que se publicó el dato de inflación correspondiente a septiembre de 2025. En agosto, para no caer en la pobreza, una familia tipo requería $1.160.780, mientras que para no ser indigente, necesitaba $520.529. Ambos valores también habían registrando incrementos, que en ese mes fueron del 1% respecto a julio.
Desglose de cifras por tipo de hogar
El informe establece la Canasta Básica Total para un adulto equivalente en $380.858 y la Canasta Básica Alimentaria en $170.788. Para comprender mejor la situación económica, es valioso evaluar las necesidades de diferentes composiciones familiares:
- Para una familia de tres miembros, el monto necesario para no ser pobre es de **$936.911**, mientras que para no ser indigente, es de **$420.140**.
- En el caso de un hogar de cinco integrantes, se requiere **$1.237.789** para no caer en la pobreza y **$555.063** para evitar la indigencia.
Estas cifras ponen de relieve la presión económica que enfrentan las familias argentinas y subrayan la importancia de políticas públicas que puedan abordar estas crecientes necesidades.
Situación en la Ciudad de Buenos Aires
Un análisis más localizado en la Ciudad de Buenos Aires también arroja luces sobre el costo de vida en la capital. Según datos recientes, para que una familia tipo sea considerada parte de la clase media, sus ingresos deben superar los $1.997.377,70, sin incluir el alquiler. Para no caer en la pobreza, los ingresos requeridos son de $1.255.933,88, y para no ser indigente, la cifra desciende a $674.756,67.
Estos números son el resultado de un incremento del 2,2% de la canasta familiar tipo de pobreza en la Ciudad de Buenos Aires de agosto a septiembre, y un 26,4% interanual. La canasta familiar de indigencia también ha mostrado un aumento de 2,1% y un incremento interanual del 23,8%, según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad.
Causas detrás del aumento de precios
El aumento generalizado en el costo de las canastas básicas se explica en parte por la elevada inflación que sigue afectando la economía del país. Este fenómeno también se manifiesta en los precios de los servicios, los cuales han experimentado incrementos significativos.
El INDEC se basa en datos obtenidos de la distribución del gasto de los hogares, un estudio realizado en 2004-2005. Sin embargo, es importante señalar que, por una decisión del Gobierno, aún no se ha implementado la actualización de la metodología que debería basarse en la Encuesta de Hogares llevada a cabo en 2017-2018.
Impacto de la inflación en el día a día
El efecto de la inflación en el costo de la vida es una preocupación constante para la ciudadanía. A continuación, se presentan algunos de los factores que más afectan el hogar:
- Aumento en los precios de los alimentos.
- Incremento en los costos de servicios básicos, como electricidad y gas.
- Incremento vertiginoso de los alquileres en áreas urbanas.
Estos elementos complican aún más la situación para millones de argentinos y resaltan la necesidad de una intervención efectiva por parte del Estado.
En resumen, la información reciente proporcionada por el INDEC es un recordatorio inquietante de la precariedad económica que enfrentan muchas familias en Argentina. La actualización de las canastas básicas no solo responde a cambios en el costo de los bienes y servicios, sino que también pone de manifiesto la urgencia de una respuesta integral por parte de las autoridades para mitigar el impacto de la pobreza y la indigencia en la población. La sostenibilidad económica de las familias argentinas dependerá, en gran medida, de las políticas impulsadas en el futuro cercano.