Inicio EconomíaDescenso del 0,1%: La economía frena su crecimiento en el segundo trimestre

Descenso del 0,1%: La economía frena su crecimiento en el segundo trimestre

por Economía Simple

Después de un notable repunte en el año pasado, la economía del país ha mostrado señales de desaceleración en el segundo trimestre de 2025, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El crecimiento se detuvo, experimentando una caída del 0,1% respecto al trimestre anterior. A pesar de que la comparación interanual revela un aumento del 6,3%, el informe de este trimestre marca el primer retroceso desde el segundo trimestre de 2024, lo que genera inquietud en diversos sectores económicos.

Contexto de la caída económica

La contracción económica en este período se enmarca en un contexto complicado, donde factores como el ajuste fiscal y el fogonazo inflacionario, que siguió a la devaluación de diciembre de 2023, comenzaron a hacer efecto. En el pasado, la economía logró recuperarse, impulsada por la disminución de la inflación y el aumento del crédito privado. Sin embargo, el estancamiento del segundo trimestre se ha convertido en una realidad preocupante para analistas y economistas.

Componentes de la demanda interna

El panorama es aún más complejo al observar los componentes de la demanda global del Producto Bruto Interno (PBI). Exceptuando el consumo público, que creció un 1,1%, todos los demás componentes mostraron una tendencia negativa en comparación con el primer trimestre:

  • Consumo privado: caída de 1,1%
  • Inversión: disminución del 0,5%
  • Exportaciones: descenso del 2,2%

Del lado de la oferta, se reportó una reducción de 3,3% en las importaciones, un dato que, aunque preocupante, ayudó a moderar el impacto en la oferta local según lo manifestó Gabriel Caamaño, director de Outlier.

Condiciones del mercado laboral

El mercado laboral también ha sido un factor relevante en esta situación. Francisco Rittorto ha señalado que la caída del consumo privado en el segundo trimestre se atribuye principalmente a la disminución en los salarios reales del sector privado registrado, que retrocedieron cerca del 1%. Adicionalmente, el empleo formal se contrajo un 3% interanual en el primer semestre del año, equivalentes a unos 400.000 puestos de trabajo menos, según datos de la Secretaría de Inspección de Trabajo y Empleo (SIPA).

A pesar de la recuperación económica visible desde fines de 2024, los ingresos reales se han mantenido estancados, lo que ha repercutido en un menor dinamismo del consumo. Esto crea un ciclo negativo que afecta tanto a la demanda como a la producción.

Impacto del nuevo esquema monetario

Por otro lado, la inversión ha sido seriamente afectada por el nuevo esquema monetario y cambiario establecido en abril, donde el Gobierno optó por la flotación del dólar. Este cambio ha llevado al dólar a alcanzar la cifra de $1,474, un hito que marca un aumento significativo en la presión inflacionaria. La avaluación de la moneda ha afectado las decisiones de inversión, generando incertidumbre en el entorno empresarial.

Datos del Ministerio de Economía

A pesar de las cifras negativas del segundo trimestre, el Ministerio de Economía puso de manifiesto el crecimiento interanual del 6,3%. Según los informes, el consumo privado experimentó un aumento del 9,9%, mientras que el consumo público creció un 0,6% y las exportaciones un 3,3%. Se destaca también un aumento en la inversión del 32,1%, y las importaciones alcanzaron un crecimiento del 38,3%.

Sin embargo, una mirada más cuidadosa revela que la recuperación no ha sido uniforme. Algunos sectores han destacado, como la intermediación financiera, que creció un 26,7%, y la construcción, que tuvo un incremento del 10,6%. No obstante, sectores como la pesca vieron caídas severas, alcanzando un -42,2%, lo que resalta la vulnerabilidad de ciertas áreas de la economía.

Perspectivas a futuro

Los expertos sugieren que la tendencia actual podría ser un indicador de desafíos adicionales por venir. La caída de todos los componentes de la demanda interna, menos el consumo público, junto con la reducción de las importaciones, sugiere que la economía se enfrenta a un periodo de ajuste. Esto podría impactar de manera considerable las políticas públicas y los planes de expansión de las empresas en los próximos meses.

La combinación de factores como el ajuste de precios relacionados con el dólar y la caída en la demanda interna está conformando un panorama complicado. Las proyecciones para el resto del año se manejan con cautela, y se espera que los datos del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) ayuden a ajustar las expectativas y ofrecer una mirada más clara sobre la salud económica del país.

En un contexto de elevada incertidumbre y cambios constantes, queda por ver cómo reaccionarán tanto el Gobierno como los sectores productivos ante estos desafíos económicos. Se acentúa la importancia de seguir de cerca los indicadores económicos y ajustar las estrategias para afrontar lo que se avecina.

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