El reciente Foro Internacional Automotriz Córdoba (FIAC), celebrado el 7 de septiembre de 2023 en el Centro de Convenciones de la provincia de Córdoba, marcó un hito en la industria automotriz local al reunir, después de ocho años, a destacados actores del sector. Este evento atrajo a presidentes de cinco empresas automotrices, así como a funcionarios provinciales, gremiales y a representantes de concesionarias, incluyendo la presencia del gobernador Martín Llaryora.
Las nuevas prioridades del consumidor
Durante el foro, Sebastián Beato, presidente de la Asociación de Concesionarios Automotores (ACARA), destacó un cambio significativo en las preferencias de los consumidores. «Hoy en día, los clientes no priorizan tanto la potencia o el tipo de tapizado, sino que buscan una mayor conectividad y una integración que responda a sus necesidades diarias», afirmó Beato. Esta nueva tendencia plantea un desafío para las empresas del sector, que deben adaptarse a un mercado en evolución.
Implicaciones fiscales para el sector
En el contexto actual, Beato señaló que los concesionarios están realizando gestiones para conseguir rebajas en impuestos como Ingresos Brutos y tasas municipales, los cuales no dependen directamente del Ministerio de Economía de la Nación. «Estamos dialogando con gobernadores e intendentes para convencerles de que la reducción de impuestos podría desencadenar un aumento en las ventas, multiplicando así la recaudación para los municipios», explicó.
La perspectiva de una disminución gradual en la presión tributaria parece alentadora. «Algunos funcionarios se han mostrado receptivos y han prometido reducir los impuestos de forma progresiva, aunque no se eliminarán por completo. Se habla de una disminución de un cuarto de punto porcentual por año, lo que sería un avance significativo», puntualizó.
La carga impositiva en el sector automotriz argentino
Un estudio reciente del tributarista César Litvin indica que la carga fiscal que enfrenta la industria automotriz en Argentina es una de las más elevadas del mundo. Este estudio detalla una serie de tributos que impactan no solo a los fabricantes, sino también a los consumidores a través de precios más altos.
- Impuesto sobre la Transferencia de Inmuebles
- Impuesto a los Ingresos Brutos
- Impuestos municipales sobre sellos
Durante el FIAC, se realizó un panel con la participación de líderes de cinco terminales automotrices que operan en el país, donde Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina y titular de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), abordó la cuestión de la alta presión fiscal. «Exportamos productos con un impuesto del 16%, mientras que países como México tienen un régimen fiscal mucho más favorable», subrayó Zuppi.
Desigualdad en la competencia
La llegada de vehículos procedentes de China a precios extremadamente competitivos refuerza las preocupaciones de los fabricantes locales. «Estamos compitiendo con autos que entran sin restricciones arancelarias, lo que dificulta nuestra situación», manifestó Zuppi. A pesar de la eliminación reciente del impuesto PAIS y ajustes a los impuestos internos, la carga impositiva total sigue escalando y afectando la competitividad del sector.
«Realmente necesitamos una equiparación en la carga impositiva internacional. Aunque hemos visto una reducción del 20% al 16%, seguimos muy por detrás de grandes productores como China», agregó Zuppi, evidenciando la urgencia de una reforma fiscal que favorezca a la industria nacional.
Impacto en el consumidor y el mercado
Desde la perspectiva de los concesionarios, Beato destacó que la presión fiscal a nivel provincial y municipal representa al menos el 5% del precio final de un vehículo. «En muchas provincias, las tasas combinadas de ingresos brutos y sellos elevan el precio de los vehículos significativamente», comentó el ejecutivo.
Esta situación no solo afecta a los empresarios del sector, sino también al consumidor final, quien enfrenta precios más altos en un mercado cada vez más competitivo y desafiante. La presión fiscal se traduce directamente en un acceso limitado a vehículos nuevos, lo que podría afectar las proyecciones de crecimiento de la industria en el futuro.
Perspectivas futuras
El FIAC no solo fue un espacio para que diversas voces se alzaran en defensa de un sector crucial para la economía argentina, sino que también planteó interrogantes sobre las medidas necesarias para su reactivación. Las voces de los ejecutivos y funcionarios presentes resaltan la urgencia de políticas más favorables que promuevan el crecimiento y la estabilidad en la industria.
El estado actual del sector automotriz argentino demanda atención inmediata y acciones decididas que permitan equilibrar la balanza tributaria, fomentando un entorno en el que tanto los fabricantes como los consumidores puedan beneficiarse. En definitiva, la competitividad del país en el terreno automotriz dependerá de un replanteamiento integral de su estructura fiscal y de la adaptación a una nueva realidad que exige innovación y conectividad.