El escenario económico argentino se encuentra en un momento crítico a medida que se aproxima el viernes, cuando el Gobierno deberá realizar pagos de deuda por un total de 4.200 millones de dólares. Sin embargo, tres días antes de esta importante fecha, el panorama es incierto, ya que el país enfrenta una brecha significativa de divisas para cumplir con sus obligaciones. A pesar de que en el mercado no hay dudas sobre la capacidad del Ministerio de Economía para efectuar el pago, la pregunta persiste: ¿de dónde obtendrá los dólares necesarios?
Un mercado en tensión antes del pago de deuda
El comienzo del nuevo año no ha traído la calma esperada al mercado de cambios. Todo lo contrario: según diversas estimaciones, el Tesoro ha tenido que intervenir a través de ventas para evitar que el dólar mayorista alcance su límite superior de flotación. Además, este lunes se reportó que el Banco Central realizó su primera compra oficial de divisas en nueve meses, lo que agrega otra capa de complejidad al tema.
Además, el viernes marcará el inicio de un nuevo esquema cambiario que establece un techo y un suelo de flotación del dólar, ajustados con la inflación. Este ajuste irá acompañado de un compromiso del Banco Central (BCRA) para realizar compras adicionales con el fin de fortalecer las reservas del país.
El aviso de pago y los bonos en circulación
El día clave se acerca rápidamente. El Gobierno, en su primer día hábil del año, notificó a los tenedores de bonos sobre los pagos programados para una serie de títulos en moneda extranjera que vencen entre 2030 y 2046. Estos bonos forman parte de la reestructuración de deuda que llevó a cabo Martín Guzmán, exministro de Economía, en agosto de 2020.
Conforme a un análisis de la consultora financiera 1816, de los vencimientos que se esperan para esta semana, aproximadamente 500 millones de dólares están bajo la administración del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSeS o del BCRA. Esto podría mitigar el impacto en las reservas nacionales, ya que estas divisas permanecerían dentro del sector público.
Las cifras clave del Tesoro
Recientes datos proporcionados por el BCRA indican que el Tesoro comenzó el 2026 con aproximadamente 1.970 millones de dólares, según el informe de Outlier. A esta cifra se le debe sumar el ingreso previsto de 706 millones de dólares por la venta de acciones de las hidroeléctricas del Comahue, que el Gobierno espera recibir antes del martes.
De este modo, el monto que Luis Caputo, actual ministro de Economía, necesita reunir antes del viernes se reduce considerablemente. Con 2.600 millones de dólares ya asegurados, todavía se requieren 1.600 millones de dólares más para garantizar los pagos.
Opciones disponibles para conseguir divisas
El Gobierno tiene varias alternativas para cubrir el déficit monetario. La más prometedora parece ser un crédito “Repo” de un consorcio de bancos internacionales. Este tipo de financiamiento, que tiene un plazo más corto en comparación con una emisión tradicional de bonos, implica la entrega de un activo como garantía. Según Caputo, el grupo de bancos ha ofrecido financiamiento potencial por 7.000 millones de dólares, y se espera que el Palacio de Hacienda decida cuánto aceptará de esa oferta.
La consultora 1816 ha evaluado las probabilidades de cada opción y estima que la posibilidad de obtener el financiamiento mediante un Repo es del 30%. Además, se considera viable la emisión de nuevos Bonar 2029, como la operación que se realizó a principios de abril y que permitió recaudar 910 millones de dólares.
Otras alternativas en la mesa
Si bien el Repo y la emisión de Bonar 2029 son las opciones más atractivas, también existen otras alternativas aunque con menor probabilidad de éxito. Estas incluyen:
- Emitir deuda en dólares en el mercado internacional con vencimientos de corto plazo (2026 o 2027).
- Utilizar pesos del Tesoro para adquirir dólares del BCRA.
Sin embargo, la última opción parece estar casi descartada según funcionarios del Ministerio de Economía, quienes han indicado que los dólares que logre obtener el BCRA no serán utilizados por el Tesoro para el pago del viernes.
Con la situación económica en juego, el tiempo se agota y cada decisión tomada en las próximas horas tendrá un peso considerable en la sostenibilidad fiscal del país. A medida que la fecha límite se acerca, la atención se centra en cómo el Gobierno logrará equilibrar sus cuentas y cumplir con sus compromisos sin comprometer aún más sus reservas de divisas.