Inicio DólarPor qué la volatilidad del dólar en 2023 no es una crisis como en 2018

Por qué la volatilidad del dólar en 2023 no es una crisis como en 2018

por Economía Simple

La economía argentina atraviesa momentos de volatilidad y especulaciones que recuerdan a crisis pasadas. Recientemente, diversos analistas económicos han comenzado a comparar la situación actual con la vivida en 2018. En este contexto, el ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Guido Sandleris, aclara que aunque hay similitudes, es vital entender que la situación no es igual. En este artículo, exploramos sus opiniones respecto a la economía nacional y cómo la política monetaria está influyendo en el presente y futuro del país.

Similitudes y diferencias: 2018 vs. 2023

Muchos economistas se preguntan si las crisis de dólar y tasas de interés que actualmente enfrenta Argentina podrían evolucionar a algo más grave como lo vivido en 2018. Según Sandleris, «no veo una crisis hoy, veo un poco más de volatilidad.» La clave está en analizar las condiciones actuales en comparación con las de hace cinco años. Aunque existen puntos en común, como el tipo de cambio flotante y un objetivo de agregados monetarios, las circunstancias son diferentes.

A diferencia de 2017, cuando el país enfrentaba un déficit de cuenta corriente alarmante y un gran peso de inversores extranjeros, hoy la situación se presenta más equilibrada. “Los desequilibrios en 2017 eran mayores a los actuales. El déficit fiscal primario era del 4% del PBI, mientras que hoy hay un leve superávit”, señala Sandleris. Además, la existencia de Vaca Muerta, un gigante potencial para la generación de divisas, actúa como un ancla que puede ayudar a estabilizar la economía a largo plazo.

Retos de la política monetaria

A medida que las tasas de interés han aumentado, surge la preocupación de que estas altas tasas puedan dañar la economía. Sandleris explica que “cuando uno es funcionario, enfrenta un trade-off: dejar que el dólar suba o evitar un salto endureciendo la política monetaria.” Esta incertidumbre genera ruido en la economía y tiene efectos en las decisiones de inversión. La política de tasas altas enviaba un mensaje claro: se privilegió controlar el dólar, aunque eso pudiera perjudicar el sistema de pagos y la actividad económica.

El papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) también ha sido relevante en este contexto. Sandleris coincidió en que el FMI ha realizado advertencias sobre la volatilidad que generan los esquemas de agregados monetarios y la necesidad de una mejor comunicación. En muchas economías, la tasa de interés se controla, y no los agregados monetarios, lo que ayuda a reducir la incertidumbre económica.

La gestión de la deuda

Un tema crucial en la discusión económica actual son los vencimientos de deuda que enfrenta el país. Sandleris recuerda que en 2018 también había numerosos vencimientos y que fue uno de los motivos que llevaron al Gobierno a recurrir al FMI. Hoy, la situación es similar, con vencimientos que parecen desafiantes, especialmente en el corto plazo. “Nunca es bueno que se arme una pared de roll-over muy alta en un mes determinado, pero eso puede ser manejable si se ajusta adecuadamente la política monetaria”, asegura.

El camino por delante

De cara al futuro, se plantea un dilema: mantener las tasas altas para controlar el dólar o aceptar un tipo de cambio un poco más alto, lo que podría conllevar un incremento leve en la inflación. «La alternativa implica riesgos en términos de la cadena de pagos, pero no es fácil encontrar un equilibrio que no tenga costos.,» enfatiza Sandleris.

A medida que las elecciones se acercan, la presión política puede llevar a un enfoque más cauteloso respecto a la política fiscal y monetaria. Sin embargo, Sandleris advierte que «la estabilidad financiera depende del resultado de las elecciones y de que se acumulen reservas.» Las decisiones que tome el Gobierno en los próximos meses son esenciales para apuntalar una economía que, si bien presenta riesgos, podría no estar al borde de una crisis.

El rol de la coordinación entre el Gobierno y el BCRA

La relación entre la Casa Rosada y el BCRA es otro aspecto que merece atención. Sandleris destaca que un banco central independiente tiende a obtener buenos resultados en materia de control de la inflación, pero en medio de una crisis como la actual, la coordinación es crucial. “No se puede hablar todos los días sobre cómo se mueve el dólar; debe haber un espacio de trabajo y confianza», afirma.

En el actual clima político y económico, es fundamental que las decisiones sobre el tipo de cambio y las tasas de interés se tomen de manera informada y estratégica. Esto evitaría que la economía caiga en un ciclo de crisis y desconfianza. La experiencia de Sandleris sugiere que, aunque el camino por delante es complicado, hay formas de manejar la situación con medidas despiertas y coordinadas.

Con la mirada puesta en el futuro, es claro que la economía argentina necesita un enfoque balanceado y estratégico para salir de la volatilidad y alcanzar un escenario más estable. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para determinar si se consolidará un ambiente de confianza o si se repiten los errores del pasado.

También te puede interesar