Google ha dado un paso significativo en su estrategia de expansión en Europa al anunciar una inversión de 13.000 millones de euros (aproximadamente 15.100 millones de dólares) en Finlandia. Esta iniciativa, considerada como la mayor inversión individual de la compañía en el continente, se destinará a mejorar la infraestructura de inteligencia artificial (IA) y servicios digitales en varias localidades del país, incluida Hamina, Kajaani, Muhos y Vaala.
Ampliación de la infraestructura tecnológica
El plan de Google tiene como objetivo principal aumentar la capacidad de sus centros de datos, así como asegurar un acceso confiable a grandes volúmenes de electricidad. En este contexto, la compañía también se enfocará en reforzar las redes eléctricas y garantizar que las fuentes de energía sean estables y de bajas emisiones. Finlandia se presenta como un entorno ideal para esta expansión, gracias a su estabilidad eléctrica y a la accesibilidad de energía, además de contar con bajas temperaturas que contribuyen a una reducción en los costos de refrigeración de los servidores.
La importancia del frío en el funcionamiento de los centros de datos
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la expansión del centro de datos en Hamina, que Google ha operado desde 2009. Esta instalación, que anteriormente era una fábrica de papel de Stora Enso, se ha convertido en una de las más importantes de la compañía en Europa. Utiliza agua de mar para refrigerar sus servidores, lo que no solo ayuda a reducir costos, sino que también proporciona un método sostenible de enfriamiento. Además, Google ha implementado allí un sistema de recuperación de calor que contribuye a la red de calefacción urbana de Hamina.
En 2024, la empresa también había anunciado una inversión adicional de 1.000 millones de euros para ampliar este centro de datos, lo que refleja el compromiso continuo de Google con la infraestructura digital en Finlandia y el resto de Europa.
Estrategias energéticas sostenibles
Un componente fundamental de esta inversión es el acuerdo de compra de energía firmado con la compañía finlandesa Fortum. Este convenio, que tiene una duración de 22 años, permitirá a Google adquirir hasta el 50% de la producción de la central nuclear de Loviisa entre los años 2030 y 2049. Este es el primer contrato de energía nuclear de este tipo que Google establece fuera de Estados Unidos, y busca asegurar una fuente estable de energía para el crecimiento de sus operaciones en el país. Este acuerdo es significativo, dado que la central de Loviisa representa aproximadamente el 10% de la generación eléctrica de Finlandia.
Google también ha estado estableciendo asociaciones para proyectos de generación eólica y fortaleciendo la red eléctrica del país para asegurar la estabilidad y accesibilidad de la energía.
Expansión en el contexto europeo
En los últimos dos años, Google ha acelerado su expansión en Europa, anunciando inversiones millonarias en varios países. En Bélgica, se comprometió a invertir 5.000 millones de euros para ampliar sus centros de datos y desarrollar infraestructura de inteligencia artificial entre 2026 y 2027. Este plan también incluirá la creación de nuevos empleos y acuerdos de energía libre de carbono.
Un mes después, la compañía hizo un anuncio histórico para Alemania, comprometiéndose a invertir 5.500 millones de euros entre 2026 y 2029 para mejorar su infraestructura de IA y servicios en la nube, que incluye la construcción de un nuevo centro de datos en Dietzenbach, cerca de Frankfurt, así como la expansión del campus de Hanau.
Finalmente, en el Reino Unido, Google se comprometió a invertir 5.000 millones de libras durante dos años en infraestructura de IA, investigación y desarrollo, en un impulso para convertir el país en un centro mundial de desarrollo de inteligencia artificial.
Inversión global y el futuro de Google
La reciente inversión en Finlandia forma parte de una ofensiva más amplia de Alphabet, la empresa matriz de Google, que ha aumentado sus previsiones de gasto de capital para 2026 a entre 195.000 millones y 205.000 millones de dólares. Esta suma, que supera las expectativas anteriores de 180.000 a 190.000 millones de dólares, está destinada mayormente a infraestructura relacionada con la inteligencia artificial, incluidos nuevos centros de datos, servidores y equipos de red.
El incremento en el gasto revela el cambio estructural que la IA generativa ha provocado en el negocio de las grandes tecnológicas, generando una demanda de capacidad de cómputo que supera con creces la requerida para los servicios tradicionales. Google también se esfuerza por expandir la infraestructura de Google Cloud para atender a empresas que están adoptando modelos de IA en diversas operaciones comerciales.
Mientras la compañía implementa estas estrategias en Europa, también está desarrollando importantes proyectos en regiones como Asia y América del Norte, enfocándose en construir una infraestructura global que integre centros de datos, redes y acuerdos de generación eléctrica. Este movimiento no solo posiciona a Google como un líder en el ámbito tecnológico, sino que también establece un precedente para otras empresas que buscan invertir en la sostenibilidad y la innovación.