Inicio EconomíaCreación de empleo formal en cinco provincias: un análisis de tres años de progreso

Creación de empleo formal en cinco provincias: un análisis de tres años de progreso

por Economía Simple

Los recientes acontecimientos en el sector industrial argentino han puesto de relieve la incertidumbre económica que enfrenta el país. En el marco del Día de la Industria, diversos empresarios manifestaron su descontento con la actual gestión gubernamental de Javier Milei, reavivando un debate ya candente sobre la reconversión económica y la estabilidad del mercado laboral. Esta situación refleja las tensiones latentes entre el mundo empresarial y las políticas del Gobierno, que busca definir el rumbo de la economía nacional en un contexto de grandes desafíos.

La caída del empleo en el sector privado

Un análisis detallado de la Fundación Encuentro, fundamentado en datos del INDEC, SIPA, AFCP y CAME, ilustra la preocupante situación laboral en el país desde el inicio de la gestión de Milei. Desde diciembre de 2023 hasta mayo de 2026, se registró una drástica reducción del número de asalariados privados, pasando de 6,38 millones a 6,10 millones, lo que representa una pérdida neta de 274.600 puestos de trabajo. Esta contracción laboral, equivalente a un 4,3%, genera inquietud sobre la sostenibilidad del empleo en el corto y mediano plazo.

Desigualdades territoriales en la pérdida de empleo

La reducción en el número de empleos no fue homogénea a nivel nacional. Al analizar los datos, se observa que 19 de las 24 provincias se vieron afectadas, con provincias como Santa Cruz (-18,7%), Tierra del Fuego (-17,4%) y Chubut (-14,6%) a la cabeza de las pérdidas porcentuales. La provincia de Buenos Aires, en términos absolutos, concentró la mayor pérdida con casi 101.000 puestos de trabajo destruidos. Este panorama sugiere que las políticas implementadas por el gobierno tienen un impacto desigual en las distintas regiones del país.

Excepciones en el panorama laboral

Pese a la alarmante tendencia, hay provincias que lograron registrar saldos positivos en el empleo formal. Se destaca Tucumán con un incremento del 8,3%, seguido de Neuquén (6,8%) y otros casos menores como La Rioja (1,2%), San Juan (0,7%) y Río Negro (0,5%). Estos datos subrayan la variabilidad en las condiciones laborales del país, lo que pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más balanceado y equitativo en las políticas económicas.

El deterioro de la industria

Aparte del ámbito laboral, la capacidad de producción industrial también ha sufrido un notable deterioro. En los primeros seis meses de 2023, la utilización de la capacidad instalada promedió 66,6%, mientras que en el mismo período de 2026 este porcentaje se redujo a 57,6%. El informe destaca que 11 de los 12 bloques manufactureros analizados operaron a niveles inferiores a los de tres años antes.

Sectores más afectados

La caída en la capacidad industrial fue particularmente grave en sectores como el automotriz y la metalmecánica. En el sector automotor, la utilización de la capacidad instalada cayó del 59,6% al 41,7%, mientras que la industria metalmecánica descendió del 55,4% al 38%. Además, el sector textil mostró una baja del 53,7% al 39,2%. En contraste, la refinación de petróleo se destacó al incrementar su capacidad operacional del 84,6% al 87,3%, ofreciendo un respiro a la industria.

La crisis en la producción manufacturera

El índice de producción industrial también refleja una tendencia negativa alarmante. En el primer semestre de 2026, el índice se situó en 114,1 puntos, lo que representa una caída del 12% respecto a los 129,7 puntos de 2023. De los 14 rubros analizados, 13 mostraron cifras decrecientes, siendo los bienes textiles, la maquinaria y el equipo, y la fabricación de aparatos e instrumentos los más golpeados, con descensos de 34%, 33,4% y 30%, respectivamente.

La construcción también en declive

El sector de la construcción no ha estado exento de esta crisis. El índice EMAE para este rubro se desplomó de 153,1 puntos en la primera mitad de 2023 a 132,6 puntos en 2026, marcando un retroceso del 13,4%, lo que la convierte en la actividad más afectada del índice general.

Impacto en el consumo interno

La contracción en la producción se traduce en una disminución directa en el mercado interno. El EMAE ha revelado que los sectores mayorista y minorista han experimentado un descenso del 5,6%, mientras que las ventas en comercio de cercanía, según los datos de CAME, han caído un 11,9% en comparación semestral. Este descenso en el consumo genera un efecto multiplicador, complicando aún más el panorama económico.

Sectores con crecimiento a contracorriente

Pese a los desafíos, hay un pequeño grupo de sectores que ha logrado un crecimiento notable en el período 2023-2026. Entre ellos se encuentran el agropecuario, la minería y la extracción de hidrocarburos, así como el sector de finanzas y los impuestos netos de subsidios. Estos sectores, aunque minoritarios, ofrecen un destello de esperanza en un contexto marcado por la inestabilidad.

La situación económica actual en Argentina presenta retos significativos que requieren atención inmediata y un enfoque coordinado entre los sectores públicos y privados. La búsqueda de un modelo equilibrado podría ser clave para revertir la tendencia negativa y fomentar la creación de empleo sostenible en todas las regiones del país.

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