Inicio DólarDólar vs tasas: cómo encontrar el equilibrio entre actividad y prueba y error

Dólar vs tasas: cómo encontrar el equilibrio entre actividad y prueba y error

por Economía Simple

La situación actual de la política monetaria en el país ha generado diversas opiniones entre analistas y economistas. A pesar de que el enfoque parece estar orientado hacia la estabilidad del tipo de cambio y la desaceleración de la inflación, los efectos secundarios de esta estrategia están empezando a notarse en la economía real. En un contexto caracterizado por el estancamiento del crédito en pesos, altos niveles de morosidad y bajo desempeño en el mercado laboral, se comienzan a escuchar voces que indican una posible reorientación en la política coordinada entre el Banco Central (BCRA) y el Tesoro.

Una política poco clara

Un reciente informe de la consultora C-P ha calificado la política monetaria actual como «poco transparente» y «no muy convencional». A pesar de estar enmarcada dentro de un programa de controles sobre agregados monetarios, persisten preguntas sobre qué indicadores son los que efectivamente regulan, así como los niveles meta y las expectativas respecto a la trayectoria deseada de estas variables.

La consultora destaca que existen tres mecanismos principales que impactan en la cantidad de dinero en circulación:

  • Compra de divisas del BCRA en el mercado cambiario, que implica una emisión de pesos.
  • Licitaciones de deuda del Tesoro, que pueden resultar en una absorción o emisión de pesos, dependiendo de la dinámica del mercado.
  • Operaciones del Central en el mercado secundario de deuda pública.

El funcionamiento del mercado de Repo, donde la autoridad monetaria interviene para equilibrar la liquidez a corto plazo, también juega un papel crucial en este entramado.

Fluctuaciones en el mercado cambiario

En agosto, se notó una fuerte reducción en la acumulación de reservas, lo que afectó la liquidez en el sistema financiero. Este escenario fue acompañado por un elevado roll-over en las licitaciones y una caída en las colocaciones de Repo. Según el informe de C-P, «cuando el saldo cambiario disminuye, el sistema pierde mecanismos estables para inyectar pesos y depende de las licitaciones del Tesoro». Esta combinación provoca un apretón en la oferta monetaria que se traduce en un incremento de las tasas de interés.

La política monetaria ha comenzado a actuar como una herramienta de defensa ante las fluctuaciones cambiarias, amplificando los ciclos del mercado. Durante momentos de alta oferta de dólares, las condiciones financieras tienden a relajarse, mientras que en situaciones de escasez, se endurecen. Este fenómeno eleva las tasas de interés, complicando aún más la problemática de morosidad de las entidades bancarias, que optan por priorizar activos más líquidos.

Señales de cambio

Recientemente, el Banco Central permitió que el tipo de cambio mayorista supere los $1.500, al tiempo que las tasas de interés comenzaron a ceder. Las licitaciones del Tesoro no lograron renovar completamente su deuda, lo que resultó en una inyección de pesos al sistema. Según la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, a partir del 19 de agosto, «el Banco Nación ha estado activo en el mercado monetario, ofreciendo caución a tasas más competitivas que las del resto».

Esto ha llevado a una disminución en el costo de financiamiento, lo que permite vislumbrar un cambio en las prioridades de la política económica: la búsqueda de estabilidad cambiaria ya no es el único foco, sino que se observa un interés por revitalizar la demanda interna. Este cambio se refleja en la flexibilización del otorgamiento de créditos en dólares y una serie de medidas destinadas a impulsar los créditos hipotecarios.

Desafíos y oportunidades

Sin embargo, existen advertencias sobre los efectos que una baja en las tasas de interés podría tener sobre el tipo de cambio, así como la posible ralentización en los esfuerzos por controlar la inflación. Algunos especialistas sostienen que, a pesar de la disminución de las tasas, tanto la tasa de Lecaps como la TAMAR se mantienen por encima de los niveles anteriores al apretón, sugiriendo que el Gobierno continúa buscando un equilibrio delicado entre tasas e influencia cambiaria.

Además, el delicado contexto económico actual es testigo de una contracción de más del 20% en la base monetaria durante el último año. Esta dinámica ha exacerbado las tensiones en el sistema financiero, y aunque algunos analistas como Martín Mejía ven esto como una oportunidad para activar sectores intensivos en empleo, la cautela es la norma.

Perspectivas futuras

El escenario en el que se desarrolla esta nueva estrategia es complicado. Existe una expectativa diversa entre los expertos respecto a la posible tensión cambiaria en el corto plazo. Algunos, como Moldovan, predicen que la combinación de una oferta reducida del agro y una fuerte demanda de ahorros complicará la situación. Por otro lado, otros análisis sugieren que el ingente ingreso de dólares proveniente de las exportaciones agrícolas podría mitigar la presión cambiaria.

Mientras tanto, el equipo económico del Gobierno se enfrenta al delicado desafío de equilibrar los objetivos de reactivación económica y control inflacionario. El grado de éxito en este intento dependerá de las medidas que tomen en las próximas semanas. La respuesta que den ante cualquier contingencia cambiaria servirá como un verdadero termómetro de la efectividad y flexibilidad de su actual enfoque monetario.

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