El sector agropecuario argentino se posiciona como uno de los pilares fundamentales de la economía nacional, enfrentando un proceso de transformación que responde a la necesidad de adaptarse a un mercado global en constante evolución. Este cambio se apoya fundamentalmente en la innovación tecnológica, que promete optimizar la producción agrícola y ganadera, a la vez que se ajusta a los desafíos climáticos que prevalecen en la actualidad.
Transformación y desafíos del agro argentino
La eficiencia, la sustentabilidad y la competitividad son determinantes en este contexto, ya que el sector agropecuario debe operar bajo presiones que exigen no solo un aumento en la cantidad de producción sino también una mejora notable en la calidad de los productos. A medida que se incorpora tecnología y se optimizan los recursos, los productores se enfrentan a un entorno cada vez más dinámico y competido.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAOSTAT), la producción agropecuaria en Argentina se ha multiplicado por más de tres veces entre 1961 y 2022. Sin embargo, la Bolsa de Comercio de Rosario resalta que este crecimiento no ha sido uniforme ni ha provenido siempre de las mismas fuentes.
Ritmo de crecimiento a lo largo de las décadas
Durante los años 1961 a 1989, Argentina experimentó un crecimiento moderado del 1,98% anual, impulsado principalmente por la productividad, que alcanzó un 1,40% anual, en un contexto de economía relativamente cerrada. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la implementación de políticas que incluían intervención de precios y barreras comerciales restringió el desarrollo del sector.
La expansión más significativa del agro argentino ocurrió entre 1990 y 2002, en un período de liberalización y desregulación. En este lapso, el BID destaca que la adopción de tecnologías innovadoras, como la siembra directa y los cultivos genéticamente modificados, junto a la acumulación de capital, catapultaron el crecimiento del sector.
Durante la etapa 2003-2015, la producción mantuvo una tasa de crecimiento anual del 3,15%, aunque esta vez se apoyó mayormente en el uso de insumos, alcanzando su pico en 1,55%. Por otro lado, las ganancias de productividad se redujeron a 1,60%, evidenciando un cambio en la dinámica de crecimiento.
Finalmente, el periodo de 2016 a 2022 se caracterizó por la desaceleración de la producción y la productividad, ambas cayendo hasta el 1% anual, el ritmo más bajo de los últimos años. En este contexto, los actores del sector agropecuario deben lidiar con circunstancias difíciles, que incluyen la disminución de las retenciones y precios históricamente bajos de los granos.
El papel de la innovación en el agro
La adopción de innovaciones tecnológicas se ha constituido como un catalizador esencial para el crecimiento del sector. Herramientas como la agricultura de precisión, inteligencia artificial, robótica y el análisis de datos masivos no solo permiten optimizar el uso de recursos, sino que también ayudan a reducir el impacto ambiental y aumentar la rentabilidad de los cultivos.
No obstante, la implementación de esta tecnología no avanza al mismo ritmo en todos los ámbitos del agro. Según la asociación de empresarios agropecuarios CREA, una de las principales barreras para la adopción tecnológica es la falta de capital, sumada a la resistencia cultural que aún persiste en muchas empresas.
Perspectivas de futuro: un sector con potencial
Durante el 34° Congreso Anual de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), celebrado del 4 al 6 de agosto en Rosario, se debatió la importancia de acelerar la adopción de tecnologías en el agro. Representantes de McKinsey & Company señalaron que el ecosistema AgTech en Argentina tiene un potencial de valor de hasta US$ 36.000 millones hacia 2040, gracias a la digitalización en cultivos como la soja y el maíz.
Este panorama sugiere que la innovación no solo es deseable, sino esencial para capitalizar las oportunidades que presenta el mercado, a pesar de las barreras que aún deben superarse en términos de soporte técnico y capacitación.
Visión 360°: Encuentro sobre el futuro del agro
El ciclo «Visión 360°» de Clarín ofrecerá un enfoque sobre estos temas clave en su evento titulado «El campo que viene: producción, innovación y valor en la nueva economía». Este encuentro contará con la participación de destacados panelistas del sector, como Jorge Bassi, Director de Marketing y Nuevos Negocios de Bunge, y Fabián Quiroga, líder Comercial para Latinoamérica Sur de ADAMA, entre otros.
El evento se realizará el martes a las 19 horas y será transmitido en streaming, permitiendo al público acceso a una discusión enriquecedora sobre los retos y oportunidades que enfrenta el agro argentino en el presente y futuro.
El camino hacia la adopción tecnológica
Entre los participantes se encuentra Axel Labourt, Gerente General del Cono Sur en Advanta, y Gabriel Tinghitella, responsable del Área de Innovación en CREA. Estos expertos compartirán sus perspectivas sobre cómo el sector puede avanzar hacia un modelo más sostenible y eficiente, logrando así un impacto positivo tanto en la economía como en el medio ambiente.
La convergencia de la tecnología en el agro, junto con la voluntad de los productores para adaptarse a las nuevas realidades, sugiere que el sector tiene un camino prometedor por delante, siempre que se aborden adecuadamente las barreras existentes y se fomente la colaboración entre los distintos actores involucrados.