Inicio EconomíaEl freno de la crisis a la escalada de precios de la hacienda: un análisis actualizado

El freno de la crisis a la escalada de precios de la hacienda: un análisis actualizado

por Economía Simple

En las últimas semanas, el Mercado Agroganadero de Cañuelas ha evidenciado un cambio significativo en la tendencia de precios de la hacienda. Después de un período prolongado de aumentos constantes y alcanzar cifras históricas, los precios han comenzado a mostrar señales de estancamiento o incluso descenso en algunas categorías. Este fenómeno ha sido atribuido a las dificultades que enfrentan matarifes, frigoríficos y carniceros para trasladar estos aumentos al consumidor final, lo cual ha generado una serie de reacciones dentro del sector.

Un nuevo panorama en el mercado cárnico

Un referente del sector, que prefirió mantenerse en el anonimato, advirtió que era solo cuestión de tiempo antes de que el mercado se reajustara. «Esto se tiene que acomodar tarde o temprano. Tiene que haber un rebote, porque ya están apareciendo problemas en la cadena de pagos», declaró en una conversación reciente. Esta afirmación fue respaldada por otro operador del mercado, quien subrayó que, aunque los criadores están disfrutando de un respiro tras estar en desventaja durante tanto tiempo, la situación es mucho más complicada para otros actores de la cadena. «Hay jugadores que compraron mucha hacienda, que todavía no pagaron, y que ahora no logran vender», afirmó.

Desafíos en la colocación de lotes

Las complicaciones en el mercado han comenzado a reflejarse en las operaciones cotidianas. Durante la jornada más reciente, los vendedores encontraron mayores dificultades para colocar sus lotes de ganado. En muchos casos, tuvieron que aceptar ofertas por debajo de las cotizaciones que se habían registrado semanas atrás. De acuerdo con el último informe del Mercado Agroganadero de Cañuelas, la vaca ha sido la única categoría que mostró un comportamiento firme: logró negociaciones ágiles y precios superiores a los del cierre de la semana anterior. Sin embargo, la situación de novillitos, novillos y vaquillonas fue menos alentadora, ya que estos quedaron mayormente ofrecidos.

Datos preocupantes sobre los precios

Los precios han mostrado una clara tendencia a la baja, lo que ha alarmado a muchos en la industria. Por ejemplo, los precios de los novillos han caído, promediando 4,559 pesos por kilo el 7 de marzo, comparado con los 4,720 pesos por kilo de principios de mes. Los novillitos, que se vendían a 4,993 pesos por kilo hace dos semanas, ahora oscilan alrededor de 4,884 pesos por kilo, mientras que las vaquillonas, que promediaban 4,858 pesos, están ahora en 4,548 pesos por kilo. Estas cifras reflejan no solo un cambio de tendencia, sino también un impacto significativo en la percepción del mercado.

La escasez de oferta y sus efectos

Un dato que no debe pasarse por alto es que, a pesar de la escasez de oferta que ha sido mencionada como uno de los factores clave detrás de los precios récord, esta no se ha traducido en una presión alcista generalizada. En el contexto actual, el consumo ha sentido la selectividad de la demanda, lo cual se ha convertido en un desafío para los vendedores. La caída en el movimiento en carnicerías es palpable, lo que ha generado una fricción entre los precios y la disposición del consumidor para pagarlos.

En una reciente columna, el analista ganadero Ignacio Iriarte aportó datos estructurales que refuerzan esta narrativa. Según sus estimaciones, al 31 de diciembre de 2025, el stock bovino habría alcanzado 51 millones de cabezas, un nivel que no se veía en 15 años. Además, la faena registrada en enero y febrero se ubicó en los niveles más bajos de la última década, lo que pone en evidencia la fragilidad del sector.

Impacto en la disponibilidad de carne vacuna

La caída en el stock bovino y en la faena ha tenido un efecto directo en la disponibilidad de carne vacuna. Se estima que, entre el consumo interno y las exportaciones, la disponibilidad por habitante de carne vacuna podría caer a aproximadamente 62 kilos este año, un dato considerablemente por debajo de los niveles históricos. «En términos de carne en gancho, la oferta del primer bimestre cayó 9% interanual, lo que implica una reducción cercana a las 200 mil toneladas«, destacó Iriarte.

Este panorama resalta la vocación exportadora de productores y frigoríficos, quienes están en una posición clave para intentar sostener los precios de la hacienda, sobre todo en categorías como la vaca, donde la demanda se mantiene activa. La participación en las subastas puede ser un factor crucial en la estabilización de precios, pero también se enfrenta a la presión de un mercado interno debilitado.

Un futuro incierto

Finalmente, el sector ganadero se enfrenta al desafío de encontrar un nuevo equilibrio en un escenario complejo. La oferta estructuralmente limitada se encuentra con una demanda fragmentada, que oscila entre un mercado interno debilitado y expectativas externas que todavía son firmes. De esta dinámica dependerán no solo los precios de la hacienda, sino también la evolución de los precios de la carne en las carnicerías.

Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán clave para el futuro de la cadena de valor cárnica, y la capacidad de adaptarse a este nuevo entorno podría definir tanto el éxito como el fracaso de las distintas partes involucradas.

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