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¿Quiénes fueron los responsables de cambiar el pensamiento económico?

Muchas veces los economistas toman un lugar preponderante dentro de los gobiernos, ya que son estos quienes orientan a los gobernantes en materia económica, ya sea para delinear que es lo que necesita un estado o para señalar lo que se viene haciendo mal. Pero ¿quienes fueron los verdaderos desarrolladores de lo que hoy conocemos como economía?

A continuación te presentamos algunos personajes que han revolucionado la forma de pensar en el ámbito económico, quienes pueden llegar a ser considerados como los padres de la economía:

1. Adam Smith (1723-1790): existe un consenso para considerarlo como el padre de la economía política. Su obra llamada Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (1776) es la que señala una de sus más grandes reflexiones sobre aspectos económicos: “Es el interés propio el que dirige todos los aspectos del comportamiento y la actividad humana”. Esto es, según sus ideas, lo que hace que se impulse la división del trabajo y la acumulación de capital, originando a su vez un incremento en la productividad.

Para Smith, es el trabajo el único factor de producción que genera la riqueza de una nación. Sin embargo, para él, la riqueza varía en cada país por dos cuestiones: por la aptitud y destreza con que se ejercita el trabajo, así como por la proporción entre el número de trabajadores en una labor útil y aquellos que no lo están.

A su criterio, sobresale una institución económica: la división del trabajo. Ésta aumenta la destreza de cada trabajador, estimula la invención de herramientas que se lo faciliten y, sobre todo, ahorra tiempo. ¿Cómo se logra la división del trabajo? Smith dice que es resultado de una mayor alza en la cantidad de trabajo que las personas pueden realizar, y, a la vez, lo que genera el alto nivel de vida. También es conocido por defender el libre mercado. Empleó como metáfora el uso de una ‘mano invisible’ que regulaba todo el mercado de bienes y servicios, por lo que la intervención del gobierno en la economía debía limitarse a sólo ciertos puntos clave, como en defensa interior y exterior.

2. Karl Marx (1818-1883): filósofo y economista para muchos el ideólogo de la Revolución Rusa, cuestionó la idea de que el capitalismo se autorregulaba. Para él no había una “mano invisible” que ponía en orden las fuerzas del mercado, como había postulado Adam Smith. Para él, el sistema estaba condenado a periodos de crisis recurrentes (hoy los economistas hablarían de recesiones) que eran inherentes a él. Su idea original era que cada turbulencia llevaría a otra peor, y así sucesivamente hasta la destrucción del capitalismo.

Un aspecto importante de la teoría de Marx es la llamada plusvalía: el valor que un trabajador crea por encima del valor de su fuerza laboral. El problema, según el pensador alemán, es que los dueños de los medios de producción se adueñan de la plusvalía e intentan maximizar sus ganancias a expensas del proletariado. Así, el capital tiende a concentrarse y centralizarse en unos pocos acaudalados y, como contrapartida, conduce al desempleo y a una depreciación de los salarios de los trabajadores.

Mas allá del “Manifiesto Comunista”, la obra cumbre de Marx fue “El Capital”, trilogía que recopila un tratado de crítica de la economía política del momento y del funcionamiento del mercado capitalista. El primer volumen del Capital fue publicado en 1867, mientras que los dos siguientes, se publicaron como obras póstumas gracias al trabajo recopilatorio de Engels de todo el material escrito por Marx.

3. John Maynard Keynes (1883-1946): considerado el padre de la macroeconomía, ya que centró sus estudios en las variables agregadas de la economía. También muchos economistas lo consideran como el padre de la política económica, ya que propuso el uso de instrumentos de carácter fiscal y monetario.

La situación de la economía mundial en la década de los 30 era un problema al que la teoría económica debía enfrentar y vencer. Así es como salió a la luz Keynes, quien escribió la Teoría general del empleo, el interés y el dinero (1936) para poder hacer frente a la recesión económica y al elevado desempleo. Su diagnóstico era que existía una insuficiente demanda agregada, que era la causa del desempleo, por lo que propuso que se aplicara una política de intervencionismo estatal, proponiendo principalmente una política fiscal y, en segundo plano, una política de estímulo monetario, para así poder mitigar las fluctuaciones cíclicas de la actividad económica.

Dentro de los componentes que conforman la demanda agregada se encuentran el consumo y la inversión, siendo esta última la variable con más volatilidad y que afecta en mayor medida a la economía. Propuso un mayor gasto en infraestructura por parte del gobierno, así como una baja en la tasa de interés para estimular a la inversión. A pesar de sus ideas revolucionarias, pocos economistas presentaban empatía con sus ideas en esa época. Las políticas económicas activas suelen llevar a desequilibrios en la economía. Sin embargo, él defendía el corto plazo bajo el argumento de que “a largo plazo todos estaremos muertos”.

4. Milton Friedman (1912-2006): fue el padre de la corriente monetarista e impulsor del neoliberalismo. Sus ideas influenciaron a los países de todo el mundo sobre el papel del dinero en la economía. De hecho, los especialistas sostiene que a partir de la década de 1970, el neoliberalismo llegó gracias a él.

Friedman negaba que una economía laissez-faire y la industria privada estén sujeta a tendencias graves de inestabilidad. Además, al contrario que Keynes, le daba una mayor importancia a la política monetaria, señalando que una política expansiva puede crear crisis económicas, mientras que una restrictiva también puede ser negativa debido a la deflación de precios. Así, la Gran Depresión, para él, fue atribuida a la implementación de políticas monetarias restrictivas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Una de las ideas más relevantes de este economista y estadista, es la de que la inflación es siempre, y en todas partes, un fenómeno monetario, producido en primera instancia por un crecimiento exageradamente rápido de cantidad de dinero. No obstante, en lo que respecta a las fluctuaciones cíclicas o de corto plazo de la economía, Friedman señaló que no hay pruebas de que las fluctuaciones en el volumen de dinero sea lo que ocasione los vaivenes de la economía, pero creía que ésta era la causa principal.

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