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Novedoso: La empresa en donde tu sueldo lo deciden tus compañeros

En esta firma, los cambios de salarios se deciden tres veces al año en la “reunión de honorarios”. Todos participan, excepto a los nuevos empleados que aún estén a prueba. Los trabajadores (o los mentores que los representan) pueden solicitar un aumento, que luego se debate abiertamente.

10Pines es una empresa de tecnología fundada en 2010 con 85 empleados y sede en Buenos Aires. Hace software para clientes como Starbucks y Burger King, creando cosas como tarjetas de fidelidad en línea, aplicaciones y plataformas de comercio electrónico.

Cada año, el 50% de sus beneficios se reparte entre el personal. 10Pines aspira a tener una jerarquía horizontal y ser transparente con los empleados, tanto como sea posible. Después de un período de prueba de tres meses, los nuevos empleados se unen al resto del equipo en reuniones abiertas mensuales en las que se toman decisiones clave de la empresa, como la evaluación de nuevos clientes, gastos, finanzas de la compañía y, por supuesto, salarios.

No hay un director general ni gerentes dentro de los equipos, aunque hay figuras de alto nivel, conocidos como “asociados” y “maestros”. “Como no hay jefes que decidan los aumentos, delegamos el poder al pueblo, dice Jorge Silva, cofundador y “maestro” de 10Pines.

“No queremos una brecha salarial como en Estados Unidos”.

Los nuevos miembros pueden negociar su propio salario hasta cierto punto, dice Silva. El salario propuesto se discute con aquellos que tienen una experiencia similar en la empresa para obtener su consentimiento. En la entrevista final del proceso de contratación, el candidato se encuentra con todo el equipo de unas 80 personas, una introducción a la forma en 4la que funciona la dinámica del grupo.

No hay preguntas técnicas en esta etapa, se trata más de aprender sobre los intereses de las personas y una oportunidad para que vean cómo funciona 10Pines.

10Pines llama a su enfoque “sociocracia”. Se inspiró en el empresario brasileño Ricardo Semler y su experiencia en la transformación de la empresa de manufactura de su familia, Semco. La convirtió en una “empresa ágil y colaborativa”, con trabajadores que se encargaban de supervisar los asuntos que tradicionalmente se dejaban en manos de los gerentes.

Sin embargo, también puede ver algunos inconvenientes en la estrategia de 10Pines. Si bien esta idea puede funcionar cuando se tienen 80 empleados,si este número se duplica, las ventajas pueden disminuir, dice Whitter. Y las decisiones de contratación basadas en que el individuo se reúna con toda la fuerza laboral pueden poner en desventaja a quienes suelen ser más introvertidos.

Al mismo tiempo, crea un “sesgo natural de pensamiento grupal, donde las personas toman decisiones que normalmente no tomarían individualmente, lo que plantea problemas sobre diversidad e inclusión” .

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