Inicio Negocios y empresasLedesma presenta pérdidas de $25.178 millones y caída de ventas en su balance anual

Ledesma presenta pérdidas de $25.178 millones y caída de ventas en su balance anual

por Economía Simple

La firma agroindustrial Ledesma ha enfrentado un año financiero difícil, cerrando su ejercicio fiscal 2024/25 con resultados negativos en sus principales indicadores. La empresa, conocida por su producción de azúcar y otros derivados de la caña, sufrió una caída significativa en su facturación y resultados operativos, lo que ha generado preocupación en el sector.

Resultados financieros en declive

Ledesma reportó una pérdida neta de $25.178 millones, un drástico contraste con la ganancia de $56.186 millones registrada el año pasado. Este descenso en la rentabilidad fue acompañado por una facturación consolidada de $781.586 millones, lo que representa una notable reducción del 21,5% con respecto al ejercicio anterior. La compañía atribuye esta caída a una recesión del mercado interno y a los menores precios promedio en varios de sus negocios, poniendo de manifiesto la fragilidad del entorno económico.

El resultado operativo también reflejó un cambio drástico: de una ganancia de $130.241 millones en 2023/24, la firma pasó a un saldo negativo de $19.193 millones. En su reporte, Ledesma describió este ejercicio como un periodo de desinflación y disciplina monetaria, con una demanda interna que continuó en retroceso, lo que impactó negativamente en las ventas. Según el Directorio, “los precios, en muchos casos, no acompañaron la evolución de los costos”, resaltando la presión económica a la que se ven sometidas las empresas en el mercado local.

Crecimiento en exportaciones

A pesar de los desafíos en el mercado interno, Ledesma logró mejorar su desempeño en el ámbito de las exportaciones. Durante el último periodo, la empresa procesó 3,47 millones de toneladas de caña, reflejando un crecimiento del 10,8% en comparación con la campaña anterior. La producción de azúcar alcanzó las 350.200 toneladas, mientras que el volumen vendido en el mercado interno cayó un 17,1%.

Uno de los puntos destacados fue el notable incremento en sus exportaciones de azúcar, las cuales se triplicaron hasta alcanzar 228.900 toneladas. Esto ha permitido a Ledesma consolidar su posición como líder en el mercado chileno, donde captura el 23% de las importaciones de azúcar. Además, la producción de alcohol también mostró un incremento del 30%, alcanzando los 91.800 metros cúbicos, de los cuales 88.900 metros cúbicos se destinaron a bioetanol, en cumplimiento de las normas de corte obligatorio con las naftas.

Desafíos en la producción de papel y químicos

El segmento papelero de Ledesma, a pesar de su robustez, también vio sus ventas afectadas. La planta productora de papel obra y librería sufrió un descenso del 19% y 10%, respectivamente, aunque logró ampliar su mercado externo, duplicando sus exportaciones a 31.390 toneladas. Esta expansión incluyó la recepción de nuevos pedidos de países como Portugal, diversificando así sus opciones comerciales.

En el ámbito químico, Ledesma alcanzó cifras récord en la producción de soda cáustica e hipoclorito de sodio, asegurando contratos a largo plazo con la industria del litio y empresas de potabilización de agua. Estos contratos brindan una cierta estabilidad y previsibilidad en un sector volátil.

Reestructuración y enfoques estratégicos

A pesar de los resultados negativos, Ledesma continúa con su plan de inversión, destinando u$s21 millones a la modernización de maquinaria agrícola y tecnología. La empresa ha implementado una reconfiguración organizacional, que incluyó una reducción de posiciones directivas, gerenciales y de jefaturas, con el fin de “simplificar la toma de decisiones y ganar agilidad operativa”. Este enfoque busca asegurar que la compañía se adapte a los retos del negocio sin afectar su producción ni su potencial comercial.

Además, Ledesma llevó a cabo la fusión por absorción de Ledesma Frutas S.A.U. y está avanzando en el rescate de acciones propias. Para la próxima zafra, se proyecta un volumen de molienda similar al actual, con un 73% destinado a azúcar y 27% a alcohol, mientras se anticipa una recuperación parcial del consumo interno y el mantenimiento de una alta participación exportadora.

En esta etapa desafiante, la compañía se enfoca en consolidar su ventaja competitiva y ampliar su presencia en mercados externos, preparando el terreno para un posible fortalecimiento de su situación financiera en el futuro. La resiliencia y la adaptabilidad serán factores clave para enfrentar un entorno incierto y lograr una recuperación sustentable.

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