Inicio EconomíaEl déficit comercial con Brasil en 2025: el más alto en ocho años

El déficit comercial con Brasil en 2025: el más alto en ocho años

por Economía Simple

La economía argentina cerró el año 2025 con un déficit comercial sin precedentes de US$ 5.201 millones con Brasil, la cifra más alta desde 2017 y un aumento notable en comparación con el escaso déficit de US$ 308 millones registrado el año anterior. Este cambio drástico en el balance comercial con el mayor socio comercial del país representa no solo una salida neta de divisas que afecta las reservas del Banco Central, sino también un desafío significativo en un entorno donde la entidad ya enfrentaba presiones por la demanda de dólares impulsada por importaciones y pagos de deuda.

Causas del déficit comercial

El desbalance comercial se puede atribuir principalmente a un crecimiento del 30,7% en las importaciones desde Brasil, que ascendieron a US$ 18.155 millones. Esto contrasta con un descenso del 4,6% en las exportaciones, que sumaron US$ 12.955 millones. En este contexto, el sector automotriz emerge como el mayor protagonista del déficit: representó el 69% del incremento en las compras al exterior y el 76% de la disminución en las ventas a Brasil.

Impacto del sector automotriz

Las importaciones de automóviles para el transporte de pasajeros mostraron un dramático aumento del 76,6% interanual, mientras que las exportaciones de este rubro cayeron un 27,9%, de acuerdo a un informe elaborado por la consultora Abeceb. Este fenómeno no solo refleja un cambio en el patrón de comercio bilateral, sino que también tiene repercusiones importantes en la economía nacional.

Consecuencias en la economía argentina

La salida de dólares vinculada con el déficit comercial afecta significativamente la capacidad del Banco Central de mantener un tipo de cambio estable. Esto obliga a la entidad monetaria a recurrir a sus reservas para satisfacer la demanda del sector privado. En 2025, el país experimentó un aumento de las importaciones que cataliza un repunte en el consumo y la inversión, aunque también genera una dependencia de productos internacionales en un momento en que la industria local intenta recuperar competitividad.

Desgaste de reservas

Durante diciembre, Argentina logró, por primera vez en 16 meses, un superávit mensual de US$ 26 millones, debido a una contracción del 19,6% en las importaciones y del 14,1% en las exportaciones. Sin embargo, este alivio temporal no altera la imagen global del año: 2025 fue testigo del mayor crecimiento en importaciones en los últimos 15 años, omitiendo la etapa de recuperación post-pandemia.

Problemáticas a futuro

El drenaje de divisas provocará un incremento de la presión sobre las reservas, que terminaron el periodo en niveles ajustados, a pesar de la entrada de dólares generada por la cosecha agrícola. Asimismo, el déficit comercial con Brasil ha agrandado el desequilibrio externo, todo en un contexto en el que el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 4,6% y la demanda interna fomentó las adquisiciones en mercados externos.

Impacto en la industria local

Para la industria automotriz nacional, los efectos han sido negativos: enfrenta una mayor competencia por los autos importados junto con una caída en las exportaciones, lo que repercute directamente en el empleo del sector.

Perspectivas para 2026

Los analistas anticipan que el déficit se estabilizará en torno a los US$ 5.000 millones en 2026, gracias a una disminución en la presión importadora y a un tipo de cambio real más favorable. No obstante, la desaceleración del crecimiento en Brasil y el clima político incierto podrían restringir la mejora en las exportaciones argentinas. De este modo, el país se encuentra ante el reto de equilibrar la apertura comercial con la urgente necesidad de proteger sus reservas y fomentar la actividad económica local.

También te puede interesar