A medida que nos acercamos al cierre del año 2025, el futuro del ecosistema cripto se presenta como un campo de oportunidades y desafíos. Si bien el panorama de precios no es el más prometedor, la industria ha tenido avances significativos, especialmente en la regulación dentro de Estados Unidos, lo que ha incentivado la adopción de criptomonedas entre los inversores tradicionales. Expertos del sector analizan las tendencias que definirán el rumbo de las criptomonedas en el futuro próximo.
Un cambio de narrativa en el ecosistema cripto
El año 2025 ha marcado un hito en la evolución de las criptomonedas, según la cofundadora de Unicoin, Silvina Moschini. Esta transformación ha significado el abandono de la antigua percepción del criptomundo como un «lejano oeste» hacia una etapa de madurez operativa, regulatoria y de adopción. Este cambio se ha visto impulsado por una serie de factores, entre los que destacan una regulación más clara y un creciente interés por parte de las instituciones financieras.
Andrés Ondarra, gerente general de Binance para Argentina y Cono Sur, también subraya que 2025 se ha caracterizado por un crecimiento profundo en el sector, donde la llegada de instituciones ha sido crucial para el desarrollo del mercado. Este fenómeno, impulsado por un ambiente regulatorio más favorable, contribuye a una consolidación del ecosistema.
Los desafíos regulatorios del sector
Con miras al futuro, Moschini advierte que la industria cripto enfrentará un entorno complejo: por un lado, una aceleración tecnológica sin precedentes y, por otro, la necesidad de establecer marcos de confianza sólidos para un usuario que ha dejado de ser un nicho para convertirse en un público general.
El gran reto será conseguir un equilibrio entre un marco regulatorio que no frene la innovación y que, a su vez, garantice una protección mínima para los usuarios. Según Moschini, los reguladores deben colaborar con el sector privado para entender cómo funcionan los diferentes modelos y prevenir posibles abusos. De hecho, la falta de claridad normativa se considera uno de los riesgos más importantes, ya que no todas las criptomonedas son iguales y su valoración requiere una comprensión más profunda de los riesgos involucrados.
Para John Glover, director de inversiones de Ledn, la regulación es esencial, ya que puede definir el contexto del mercado cripto a nivel mundial. Normas más claras en Estados Unidos, por ejemplo, podrían hacer más escalables operaciones como los préstamos en criptomonedas y la custodia de activos.
Tendencias en préstamos y la llegada de la inteligencia artificial
Uno de los aspectos más destacados por Glover es el uso de Bitcoin como garantía. Esta tendencia podría expandirse, dada su operativa única, que se diferencia de la suscripción tradicional de préstamos. A diferencia de los préstamos convencionales, que se basan en ingresos y empleo, los préstamos respaldados por criptomonedas se sustentan en activos como Bitcoin, ofreciendo un modelo verdaderamente asegurado.
Por otra parte, la gerente regional de OKX, Karina Caudillo, anticipa que 2026 será un año de crecimiento sólido en tres áreas claves: la expansión de aplicaciones Web3, la tokenización de activos reales, y la interacción entre la inteligencia artificial y las finanzas descentralizadas. Moschini también destaca esta convergencia, que abrirá espacios para innovaciones en detección de fraudes y mejor seguridad en productos financieros.
Proyecciones para Bitcoin en América Latina
Las expectativas sobre el futuro de Bitcoin son prometedoras. Caudillo sostiene que para 2026, Bitcoin consolidará su papel como el activo digital de referencia, aprovechando su creciente adopción entre inversores institucionales y el público general. Aunque la volatilidad seguirá siendo parte del juego, se espera un mercado más estable, gracias a una mayor claridad regulatoria y productos que faciliten su acceso.
Ondarra señala que la naturaleza de Bitcoin, altamente influenciada por factores macroeconómicos y regulatorios, hace difícil predecir su precio, pero también menciona que hay un alto potencial si se combinan factores como la utilidad del activo y el creciente interés institucional.
Glover complementa esta idea al señalar que 2026 podría ser un año de significativa volatilidad, pero también un período clave para la adopción estructural de Bitcoin. En el contexto argentino, se espera una mayor adopción de Bitcoin y stablecoins en la vida económica cotidiana.
Moschini vaticina que América Latina seguirá siendo el motor de crecimiento del ecosistema cripto, impulsada por diversos factores como la inestabilidad cambiaria, remesas más accesibles y un usuario cada vez más interesado en proteger su valor. Países como Brasil, Argentina, México y Colombia tienen grandes posibilidades de destacarse, siempre y cuando exista una base sólida de educación y regulación.
- Inestabilidad cambiaria
- Remesas más baratas y eficientes
- Usuarios buscando proteger valor e invertir
Por lo tanto, el 2026 se perfila como un año de expansión acelerada para el sector cripto, donde la colaboración entre reguladores y sector privado será clave para trazar el camino hacia un futuro más seguro y sostenible.