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¿Cómo hacer realidad el sueño de la Pyme propia?

Toda persona que quiera emprender debería trabajar previamente en cinco pilares que le ayudarán al momento de encontrarse con adversidades y obstáculos, para transitarlos lo más preparado posible. Vale aclarar que no se trata de verdades reveladas ni recetas a seguir, sino de simples pasos que pueden servir a los emprendedores:

1) El aspecto psicológico: Todos necesitamos sentir que contamos con apoyo, puede ser algún familiar, pareja, amigo o bien un colega/mentor. Ya que al momento de decidir emprender, por lo general el emprendedor suele tener largas charlas con su círculo más íntimo sobre por qué correr el riesgo de abandonar todo y volver a empezar.

2) El respaldo económico: Es un tema central y muy poco hablado en el camino emprendedor: el dinero que se necesita para subsistir durante todo el proceso. Hay que calcular el gasto de subsistencia diaria e intentar ahorrar lo suficiente para poder vivir durante la etapa emprendedora hasta que el proyecto dé frutos. Es fundamental poder llegar a una base de ahorro fue para vivir un año sin ingresar un peso. Este cálculo no incluía devaluaciones, aunque sí un margen para contingencia.

3) El mito de “ir de a poco”: En línea con el punto anterior, muchas veces se cree que para emprender hay que empezar de a poco y a medida que el emprendimiento escala se le irá dedicando más tiempo. Pero muchas veces eso no es así, ya que para que el proyecto funcione hay que dedicarle el 100 por ciento del tiempo. No se puede alternar con otras actividades en paralelo sino siempre será un proyecto secundario.

4) Aprender a emprender: Si bien uno viene con algún bagaje de conocimiento (secundario, terciario o universitario) y/o experiencia laboral, es muy importante entender que hay que capacitarse.El emprendedor tiene que aprender a preguntar, investigar y saber qué hacer con eso que descubrió.

5) Elegir el socio (con la cabeza): Uno suele elegir con el corazón y no con la cabeza. Hay que ser responsable y serio a la hora de elegir un socio. Todos deben aportar valor (el dinero sólo no vale nada) y más importante que eso, todos pero absolutamente todos deben compartir principios. Otra cosa importante es hacer lo que le llamamos “noviazgo”. Nadie se cruza con una persona por la calle, se saluda y se casa. Lo más lógico sería conocernos, convivir y cuando uno está seguro, casarse. Pasa lo mismo con los emprendimientos, hay que encontrar la manera de hacer un ciclo similar. Es muy importante que los futuros socios se junten de manera periódica, para conversar aspectos del emprendimiento. Como en toda relación, la comunicación y aprender a discutir y encontrar el punto de acuerdo es aún mucho más importante que el capital y el tiempo invertido.

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