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¿A qué llamamos recesión económica?

Como bien se sabe, la definición técnica de recesión es que la economía se sitúe durante dos trimestres seguidos con crecimiento negativo. El crecimiento se mide en contabilidad a partir del Producto Bruto Interno, y por el lado de la demanda se calcula como la suma de Consumo, Inversión, Gasto Público y Exportaciones netas (lo que se exporta menos lo que se importa). 

Cuando el PBI se desploma fundamentalmente como consecuencia de la caída de la inversión, y en menor medida por la caída del consumo privado. Dicha caída se intenta compensar por lo general con el saldo positivo de las exportaciones netas y el gasto público.

Este fenómeno se suele caracterizar por una reducción de casi todas las variables económicas como son:

  • La producción de bienes y servicios.
  • El consumo: particularmente suelen descender las ventas de automóviles y viviendas.
  • La inversión: suele ser especialmente sensible en las recesiones, teniendo caídas muy pronunciadas durante estos periodos. Cuando empeora la situación económica, una gran parte es atribuible a las reducciones del gasto en nuevas inversiones, que son suspendidas o aplazadas en el tiempo.
  • El empleo: la caída de la producción de bienes y servicios, provoca que las empresas demanden menos mano de obra y por tanto se produce un aumento del desempleo.
  • La inflación: suele bajar durante los periodos de recesión. Al descender la demanda de materias primas, caen sus precios. Los salarios y los precios industriales tienen menos tendencia a bajar, pero tienden a subir menos deprisa en las recesiones económicas.

A todo esto hay que sumarle la expectativa de la sociedad en general, ya que muchas personas dejarán de consumir por temor a perder su empleo. Es ahí cuando ante este panorama de total incertidumbre se da paso a lo que conocemos como recesión.

La recesión puede producirse de forma suave o abrupta. En este último caso hablamos de crisis. El proceso se complica cuando un elevado número de empresas entra en quiebra y arrastra a los proveedores pudiendo llegar en algunos casos a lo que normalmente denominamos crisis. Tal disminución generalmente provoca un gran desempleo. Si la recesión es muy seria, se conoce como depresión.

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