Inicio EconomíaDescubre cómo 83 importadores de 22 países buscan vino argentino

Descubre cómo 83 importadores de 22 países buscan vino argentino

por Economía Simple

La imagen de una hermosa montaña rodeada de viñedos y suculentas botellas de vino se ha convertido en un sinónimo de Argentina, especialmente para los 74 importadores que han visitado el país por primera vez. Este viaje, realizado en Mendoza, no fue solo una experiencia de turismo, sino una misión enfocada en descubrir el terruño del Malbec. Durante su estancia, estos representantes de diversas naciones cataron una amplia variedad de vinos, con el objetivo de evaluar posibles incorporaciones a sus portfolios.

Vinexpo Explorer: Un evento con grandes expectativas

Este encuentro fue organizado por Vinexpo Explorer, un nuevo formato de feria internacional que se está implantando en Sudamérica. La iniciativa fue posible gracias a la colaboración de Vinexposium, una de las instituciones más importantes en la organización de eventos relacionados con el vino a nivel global, junto con la fundación ProMendoza y el Gobierno de Mendoza.

147 bodegas participantes

El evento reunió a 147 bodegas provenientes de las distintas zonas productivas de la provincia, ofreciendo una gama de etiquetas que abarcan todas las categorías y estilos de vino. La intención de los organizadores fue clara: expandir la presencia del vino argentino en mercados donde ya tiene una base establecida, como América del Norte y el Reino Unido, al mismo tiempo que busca abrir nuevas puertas en regiones emergentes de Asia, que todavía presentan un gran potencial por explorar.

Desafíos del mercado global

El panorama actual del consumo de vino presenta retos considerables que trascienden las fronteras nacionales. La caída del consumo global es un fenómeno que no se puede ignorar. De acuerdo a datos de la Organización Internacional del Vino (OIV), estamos ante el nivel más bajo de consumo desde 1961. Sin embargo, para quienes impulsan el sector vitivinícola argentino, cada desafío también representa una oportunidad renovada para redefinir estrategias.

El CEO de Vinexposium, Rodolphe Lameyse, destaca que la economía mundial está en transformación, influenciada por factores como las decisiones económicas de Donald Trump, que han llevado a un cambio en las dinámicas comerciales. Lameyse señala que, pese a los retos, Argentina está posicionándose favorablemente. “Los vinos argentinos tienen un arancel de entrada menor al de los franceses en el mercado estadounidense (10% frente a 15%)”, enfatizó en una reciente entrevista.

Percepción positiva en el mercado estadounidense

Desde el punto de vista de compradores estadounidenses como Mark Morin, la situación es igualmente alentadora. Morin resaltó que no solo existen aranceles menores, sino también un esfuerzo por mantener los precios a un nivel competitivo. “Cuando Chile entró en el mercado norteamericano durante un periodo de inestabilidad económica, tuvo éxito. Argentina tiene la oportunidad de hacer lo mismo ahora si sabe aprovechar la coyuntura actual”, afirmó.

Explorando mercados lejanos: Vietnam y más

Los importadores europeos y asiáticos también mostraron un pronóstico optimista respecto a los vinos argentinos. Arnaud Sissac, un comprador que busca abrirse paso en mercados tan distantes como Vietnam y que se enfrenta a uno de los más exigentes, el francés, ve en la competitividad de precio y calidad un factor clave. “El Chardonnay argentino puede competir con el de Borgoña gracias a su acidez y la limitada disponibilidad del producto en Francia. También hay espacio para el Torrontés, dado el crecimiento en el consumo de vinos blancos”, opinó.

Condiciones favorables para las bodegas argentinas

Los productores vitivinícolas argentinos están aprovechando la estabilidad del dólar como un elemento que les permite mantener precios y concretar negociaciones más ventajosas. Cecilia Razquin, Gerente de Exportaciones de Catena Zapata, subrayó que comparado con países competidores como Chile, Australia o Nueva Zelanda, Argentina atraviesa una situación única que les permite salir adelante. “Ninguno de nuestros competidores directos tiene esta estabilidad que nos brinda la posibilidad de actuar de manera más competitiva en el mercado internacional”, indicó Razquin.

Un cierre lleno de expectativas

La cena de cierre de la feria se celebró en Catena Zapata, donde los importadores, bodegueros y autoridades locales, incluido el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, compartieron sus impresiones. Tras un evento que se extendió por cuatro días y que incluyó numerosas catas, los participantes se despidieron entre optimismos sobre futuros negocios. El encuentro no solo culminó con la evaluación de etiquetas, sino que también dejó la sensación de que Argentina está lista para reafirmar su lugar en el competitivo mercado global del vino.

En resumen, mientras Argentina se enfrenta a retos considerables en el ámbito vitivinícola, el reciente evento en Mendoza ha abierto las puertas a nuevas oportunidades, solidificando su imagen como un productor de vinos de calidad y destacando el potencial del Malbec y otras variedades en mercados internacionales. Con estas perspectivas, el futuro del vino argentino podría estar más brillante de lo que muchos imaginaron.

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