El impacto del turismo en la economía argentina ha cobrado nuevas dimensiones en el contexto actual, el cual se encuentra marcado por desafíos cambiarios y flujos de divisas. Según un análisis reciente de la Fundación Mediterránea, se delinean perspectivas alentadoras para el sector, sugiriendo que 2023 podría ser un año de cambio en la balanza turística del país. Este cambio se haría evidente en el comportamiento de los viajeros tanto nacionales como internacionales, y podría representar un alivio significativo para el Gobierno argentino.
Un panorama optimista para el turismo en Argentina
La balanza turística, que durante 2022 mostró un alarmante déficit, está propensa a una modificación con respecto a su tendencia anterior. El informe de la Fundación Mediterránea estima un déficit de entre 5.700 y 6.200 millones de dólares para este año, un retroceso comparativo respecto a los 7.200 millones de dólares registrados en 2022. Esto refleja una clara intención de reducir el drenaje de recursos monetarios del país, una situación que ha sido insostenible y que afecta las reservas del Banco Central.
La brecha de viajeros: una preocupación constante
En 2022, la diferencia entre el número de argentinos que viajaron al exterior y los que visitaron Argentina alcanzó los 5,1 millones. Este desfase se tradujo en una presión considerable sobre el balance cambiario de la nación. Sin embargo, nuevos datos del Indec apuntan a una disminución en la brecha de movilidad turística. Según el economista Marcos Cohen Arazi, especializado en estas dinámicas, se evidencia un “frenado progresivo del flujo de divisas que abandona el circuito nacional”. Esta afirmación sugiere que el consumo en el exterior podría experimentar un notable descenso.
Crecimiento del turismo receptivo
El aspecto más positivo de este cambio radica en el crecimiento del turismo receptivo, que se espera que haga aportes significativos a las arcas del país. Cohen Arazi subraya que el volumen de consumo por parte de los turistas no residentes incrementará, impulsado tanto por el número de visitantes como por el gasto medio per cápita. Esto podría conllevar a cifras históricas de ingresos en divisas para Argentina.
Un cambio de tendencia en el turismo internacional
Los primeros siete meses de 2023 han mostrado cifras alentadoras. La cantidad de argentinos que decidieron viajar al exterior disminuyó un 14% en comparación con el mismo período del año anterior. En contraste, el número de turistas internacionales que llega a Argentina creció un 8% en el mismo intervalo. Este aumento está, en gran medida, asociado al incremento del turismo aéreo, que se elevó cerca de un 19%.
En julio, el análisis del flujo turístico reveló que la salida de residentes disminuyó un 17% en comparación anual, mientras que el ingreso de extranjeros aumentó un 9%. Este cambio ha reducido la diferencia entre ambos grupos a 231.000 personas en ese mes específico.
Cifras que marcan un cambio
En términos de estadísticas consolidadas, hasta el momento hay registradas aproximadamente 3,4 millones de llegadas de no residentes frente a 7,1 millones de residentes que viajaron al exterior. Esta discrepancia ha pasado de ser 5,1 millones en 2022 a un nuevo nivel de 3,7 millones. Estos datos sugieren una recuperación en la industria turística, lo que podría significar una revitalización necesaria para la economía argentina.
Aumento en la demanda de dólares
A pesar de la reducción en la brecha de viajeros, julio registró un aumento significativo en la demanda de dólares. Un total de 1,7 millones de personas realizaron compras de divisas por un total de 3.319 millones de dólares, mientras que 697.000 vendieron por 404 millones de dólares. Esto resultó en un saldo comprador neto de 2.916 millones de dólares, de acuerdo al Balance Cambiario del Banco Central.
Un análisis de los meses previos también muestra un patrón similar, donde en junio, 1,5 millones de personas adquirieron divisas por 2.443 millones de dólares, superando las cifras de mayo, que se limitaba a 1,4 millón de argentinos llevando 2.260 millones de dólares.
Perspectivas futuras
La situación actual del turismo en Argentina plantea un horizonte con posibilidades de mejora que podría beneficiar tanto al sector público como al privado. La transición hacia un mayor ingreso de turismo receptivo y la disminución en las salidas netas de divisas son factores fundamentales en este análisis. Sin embargo, el camino hacia un equilibrio permanentes en la balanza cambiaria aún podría ser complejo, dependiendo de múltiples factores externos e internos que afecten al sector.
En resumen, la tendencia creciente del turismo receptivo, junto con la disminución en la movilidad internacional de los argentinos, abre un nuevo capítulo en la historia del turismo en Argentina. Esto podría representar una victoria no solo para el sector, sino también para la economía argentina en un momento crítico.