El Gobierno argentino ha establecido un enfoque claro para transformar su sistema tributario, centrado en tres pilares fundamentales: sencillez, competitividad y formalización. Esta estrategia fue presentada por el subsecretario Legal de la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio de Economía, Franco Simon, durante el reciente Encuentro de Impuestos organizado por IDEA. En este evento, que reunió a unos 400 participantes, se discutieron las implicaciones del sistema tributario actual y cómo este impacta la actividad económica del país.
Desafíos del sistema tributario argentino
El subsecretario Simon subrayó que el objetivo principal es generar un sistema tributario que favorezca la producción y no actúe como un obstáculo para el desarrollo económico. Sin embargo, en este contexto, es esencial establecer una comunicación efectiva entre los diferentes niveles de gobierno. “Un enfoque aislado sería ineficaz; necesitamos una agenda que unifique nuestra visión a nivel federal”, afirmó Simon.
Además, resaltó que la meta no consiste en simplemente incrementar la recaudación, sino en lograr un impuesto que se sostenga en el crecimiento continuo y la formalización, lo que a su vez generará una recaudación más eficiente y sostenible.
Impacto fiscal y desafíos económicos
El análisis del economista Nadín Argañaraz revela que desde el inicio de la gestión de Javier Milei en 2023, el Gobierno ha implementado reducciones impositivas en varios sectores. Argañaraz destaca que, aunque ciertos impuestos como el Impuesto a los Combustibles, el Impuesto a las Ganancias y el Monotributo podrían aumentar la recaudación en un 1,5% del PIB, otros cambios tributarios están causando una merma significativa.
En particular, el estudio indica que ocho impuestos diferentes están contribuyendo a una caída acumulada de 4,5% del PIB entre 2024 y 2026. Dentro de este grupo, el Impuesto PAIS es el principal responsable, seguido por los Derechos de Exportación y Bienes Personales.
Argañaraz concluye que el impacto fiscal neto de las modificaciones tributarias realizadas en los primeros años de Milei sugiere una pérdida de recaudación que podría alcanzar hasta 3% del PIB.
Un sistema desfavorable para la inversión
En un evento reciente, el experto en fiscalidad César Litvin explicaba la problemática del sistema tributario argentino, que ha estado marcado por un sesgo anti-inversión durante los últimos 25 años. Según Litvin, el aumento constante de la carga tributaria ha hecho que el sistema se vuelva complejo, lo que afecta negativamente la competitividad del país.
Además, se ha observado una superposición de impuestos sobre los mismos conceptos, así como la proliferación de regímenes de retención y pagos a cuenta, que complican aún más la situación. En este contexto, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos es uno de los más críticos, afectando especialmente el costo de las exportaciones.
El especialista también resaltó que actualmente, dos de cada tres pesos recaudados provienen de anticipos a cuenta, lo que representa un freno significativo para las empresas que necesitan este capital para operar efectivamente. Litvin consideró que es necesario eliminar estos anticipos, los cuales están afectando a empresas endeudadas y en necesidad de financiamiento.
La ineficiencia y la evasión fiscal
Otro punto crítico en la discusión tributaria es la ineficiencia recaudatoria, tema que aborda un informe reciente elaborado por Fundar, con el respaldo de la Fundación Friedrich Ebert. Este estudio subraya que medir la evasión fiscal es una tarea complicada debido a que las prácticas evasivas no suelen registrarse, lo que limita el análisis a aproximaciones indirectas.
Una de estas aproximaciones se refiere a la eficiencia recaudatoria, entendida como la relación entre la recaudación efectiva y lo que se recaudaría si todos los contribuyentes pagaran lo correspondiente legalmente. El informe establece que en el país, la mayor parte de la ineficiencia se debe a la evasión fiscal, destacando que la eficiencia del Impuesto a las Ganancias es apenas del 27%, y en el caso del IVA, la evasión se sitúa en un alarmante 43,7% de la recaudación potencial. Tomando ambos tributos, la pérdida combinada asciende a aproximadamente 8 puntos del PIB.
El camino para reformar el sistema tributario argentino es largo y complejo, requiriendo la colaboración activa de todos los niveles de gobierno. Sin este enfoque coordinado, resulta probable que las reformas queden en el aire, dejando al país sin un sistema tributario que estimule verdaderamente el desarrollo económico y la formalización empresarial.