Inicio FinanzasCómo manejar la acumulación de deudas y cuándo es recomendable refinanciar tu crédito

Cómo manejar la acumulación de deudas y cuándo es recomendable refinanciar tu crédito

por Economía Simple

Con el creciente acceso al crédito y la facilidad de obtener préstamos, la comprensión del verdadero costo del financiamiento se vuelve crucial para cualquier persona que busque mantener sus finanzas en orden. Conocer la naturaleza de la deuda y lo que realmente se paga por cada préstamo es esencial para evitar caer en un ciclo de endeudamiento. Este artículo tiene como objetivo desglosar los conceptos clave relacionados con el costo del dinero prestado y proporcionar estrategias efectivas para manejar las deudas.

Entendiendo el costo real del financiamiento

Antes de firmar cualquier acuerdo de préstamo, es fundamental tener claridad sobre cuánto cuesta realmente el dinero que se solicita. Esto requiere más que simplemente observar la cuota mensual o la tasa de interés anunciada. Para comparar alternativas de financiamiento, es necesario considerar el Costo Financiero Total (CFT), que incluye intereses, comisiones y otros cargos asociados.

Además, es vital distinguir entre la tasa mensual y la tasa anual efectiva. Por ejemplo, una tasa de 10% mensual no se traduce en un costo anual de 120%, ya que la capitalización podría aumentar significativamente el importe a pagar.

La pregunta relevante al considerar un préstamo no debería ser únicamente cuánto hay que pagar cada mes, sino cuánto dinero se terminará devolviendo por cada peso prestado.

El problema no siempre radica en la deuda, sino en su costo

Gastón Lentini, reconocido especialista en educación financiera en Doctor de tus Finanzas, resalta que el primer paso para salir de una situación de endeudamiento es identificar el costo de cada obligación. Según Lentini, «en finanzas, las tasas son simplemente lo que define el precio del dinero que nos prestan». Al identificar la carga financiera, se sugiere cancelar inicialmente las deudas más costosas.

Por ejemplo, si se tiene una deuda con el FMI que tiene un costo anual de 10%, y se ofrece otra deuda con un costo de 5%, es más conveniente optar por la segunda opción para reducir el costo total del financiamiento.

Ordenando las finanzas personales

El siguiente paso en la gestión del endeudamiento es ordenar las finanzas personales. Esto implica conocer la entrada y salida de dinero mensual. Lentini recomienda llevar un registro detallado de los gastos, lo que resulta esencial para entender la situación financiera general.

Esto es especialmente relevante cuando se utilizan múltiples instrumentos de crédito, como tarjetas de crédito y préstamos. En conjunto, pueden absorber gran parte del ingreso mensual de una persona.

Créditos y gastos corrientes

Un indicador de alerta surge cuando el crédito deja de ser una solución temporal y se convierte en un recurso habitual para llegar a fin de mes. Desde Criteria, se menciona que recurrir constantemente a nuevos préstamos o usar el descubierto para cubrir gastos es señal de que los gastos superan los ingresos.

En este contexto, un nuevo crédito puede posponer el problema, pero raramente ofrece una solución real. Por ello, es fundamental establecer un límite de endeudamiento y calcular qué porcentaje del ingreso mensual ya está destinado a cubrir otras obligaciones.

Sin embargo, en ciertos casos, obtener un nuevo crédito puede ser lógico si se utiliza para cancelar una deuda más cara y disminuir el costo total del financiamiento.

Negociar antes de dejar de pagar

Cuando las deudas se vuelven difíciles de manejar, la opción no debe ser simplemente dejar de pagar. Lentini sugiere que hablar con la entidad acreedora es crucial. Esto puede permitir extender los plazos de pago o disminuir la tasa de interés, facilitando un acuerdo que se ajuste a la capacidad de pago.

La negociación no busca eliminar la deuda de inmediato, sino hacer que las condiciones sean más compatibles con la situación financiera actual.

Evitar la trampa del consumo

Es importante resaltar que no todas las deudas son iguales. Lentini plantea que, así como los países pueden renegociar sus deudas, los individuos también pueden reestructurar sus obligaciones financieras. Esto requiere menos énfasis en el monto de la deuda y más en el costo de la misma.

Por lo tanto, ordenar cuentas, conocer el costo de cada deuda y priorizar las obligaciones más onerosa es fundamental para recuperar la estabilidad financiera. Muchos factores y decisiones deben evaluarse, pero el crédito no tiene que ser necesariamente negativo. La decisión de pedir dinero prestado debe estar fundamentada en una necesidad real y no en el deseo de financiar gastos innecesarios.

La gestión adecuada de las deudas comienza con el reconocimiento de que no siempre es la tasa de interés la que marca el problema, sino el comportamiento y uso del crédito. En un entorno donde solicitar crédito está al alcance de un clic, es esencial desarrollar el criterio para saber cuándo tomar un nuevo préstamo y cuándo abstenerse. La clave es el conocimiento: entender cada uno de los aspectos de nuestras obligaciones financieras puede ser el primer paso para mantener el control sobre nuestras finanzas.

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