Inicio EconomíaEl sector privado registrado pierde más de 9.000 empleos en mayo: un año de caídas continuas

El sector privado registrado pierde más de 9.000 empleos en mayo: un año de caídas continuas

por Economía Simple

El panorama laboral en Argentina ha enfrentado desafíos significativos en los últimos meses, con una tendencia preocupante en el empleo registrado y cambios drásticos en diversas áreas. Las últimas estadísticas, proporcionadas por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), revelan una compleja dinámica de crecimiento y disminución en distintos sectores que impactan tanto al empleo privado como al público.

El impacto en el empleo registrado

Recientemente, el empleo registrado en el sector privado sufrió una reducción de 9.059 puestos, equivalente a un descenso del 0,15%. Este fenómeno ha coincidido con un leve aumento de 736 puestos (+0,02%) en el ámbito público y un notable incremento de 1.352 empleos (+0,3%) en casas particulares. En un análisis más extenso, en el último año, el empleo privado registrado ha disminuido en 135.438 puestos, lo que representa un retroceso del 2,16%. En contraste, el decrecimiento en el empleo público fue más moderado, con una pérdida de 16.701 empleos, lo que solo equivale a un 0,49%.

La naturaleza de estos cambios revela una tendencia alarmante: mientras el sector privado se contrae, el público parece resistir a los embates del mercado, contraviniendo las expectativas de muchos analistas que habían anticipado una reducción significativa en el empleo estatal, un punto central en el discurso de determinados sectores políticos.

Dinámicas sectoriales: perdedores y ganadores

El análisis por sectores ofrece una visión más detallada. La industria manufacturera ha sido una de las más perjudicadas, perdiendo 52.341 puestos de trabajo (-4,5%). El comercio y el transporte también han visto pérdidas significativas, sumando -39.154 y -13.915 puestos, respectivamente. Estos sectores representan casi la mitad del empleo asalariado registrado privado en el país, afectando a aproximadamente 3 millones de trabajadores.

Por otro lado, existen sectores que, a pesar de la tendencia general, han comenzado a mostrar señales de recuperación. La agronegocios y la explotación de minas y canteras registraron una mejora significativa en las cifras de empleo. Sin embargo, el desafío persiste, ya que estos sectores aún han mostrado caídas anuales en el empleo con 3.503 puestos menos (-3,88%).

La situación de los autónomos y monotributistas

Dentro del marco general, los trabajadores autónomos han experimentado una baja de 3.059 empleos (-0,79%), mientras que las registraciones del monotributo han incrementado, sumando 2.676 nuevos inscriptos recientemente. Este crecimiento en el monotributo ha traído consigo una serie de cambios en el tejido laboral, fomentando nuevas oportunidades de trabajo a pequeño y mediano escala.

En un análisis más profundo, desde la asunción del gobierno de Javier Milei, se ha registrado una merma total de 241.176 puestos en el empleo privado, sumado a 79.865 en el ámbito público y 16.324 en casas particulares. En términos negativos, los trabajadores autónomos han visto una reducción de solo 119 puestos.

El salario frente a la inflación

El panorama de los salarios también presenta datos alarmantes. En junio, el salario real promedio del empleo registrado en el sector privado experimentó una caída del 0,9%, tras un descenso previo del 2,9% en mayo. Esta trayectoria significa que por primera vez en 20 meses, el salario real se sitúa por debajo de los niveles de noviembre de 2023, un 0,6% inferior en comparación con ese período.

Los datos sugieren que, aunque la inflación ha comenzado a desacelerarse, la pérdida de poder adquisitivo es significativa. El crecimiento de los salarios nominales, que en los primeros cuatro meses de 2026 fue de 2,1% mensual, se ha reducido drásticamente en los meses de abril y mayo a apenas 1%.

Paritarias: diferencias significativas en el poder adquisitivo

Las paritarias muestran un panorama variado: algunos convenios han logrado aumentar el poder de compra, mientras otros se encuentran en una situación complicada. Los convenios de trabajadores como los encargados de edificio y camioneros han registrado incrementos reales en sus salarios. Sin embargo, sectores como el textil y metalúrgico enfrentan caídas alarmantes en su capacidad de compra, con pérdidas que oscilan entre 10% y 12,6% interanual.

La situación se complica aún más si se considera la variabilidad geográfica. Las diferencias salariales entre provincias pueden ser desmesuradas; por ejemplo, en el convenio de metalmecánica, la brecha salarial puede alcanzar hasta 4,4 veces entre distintas regiones del país. Esto resalta la necesidad de abordar cuestiones de equidad en el desarrollo salarial y las condiciones de trabajo en el territorio argentino.

Desafíos y futuro del empleo en Argentina

En resumen, el empleo en Argentina enfrenta una evolución compleja marcada por pérdidas significativas en el sector privado y una leve estabilización en el público. El impacto de estas dinámicas laborales sobre el salario real y el poder adquisitivo genera un panorama preocupante que exige atención y respuesta por parte de las políticas públicas.

La necesidad de fomentar un entorno propicio para el empleo, así como una adecuada regulación de las relaciones laborales, es esencial para revertir estas tendencias negativas. A medida que la economía continúa evolucionando, será fundamental seguir de cerca estas métricas y las respuestas que el mercado y el Estado puedan ofrecer.

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