El impacto de la inteligencia artificial en los sectores profesionales
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un tema candente en diversos sectores, especialmente en campos como el derecho, la contabilidad y la gestión de riesgos. Un reciente informe presentado por Thomson Reuters, basado en una encuesta que abarcó a 1,816 profesionales de 62 países, revela que, aunque la tecnología está disponible y lista para utilizarse, muchas organizaciones todavía no han adaptado adecuadamente sus procesos y equipos para aprovechar sus beneficios. Este hallazgo no solo resalta una brecha tecnológica, sino también una brecha organizacional significativa que puede tener implicaciones económicas perjudiciales.
Clientes más exigentes y proveedores bajo presión
Los resultados del informe son claros: los clientes corporativos han comenzado a incluir la IA como un criterio fundamental a la hora de contratar servicios. En efecto, el 78% de los encuestados sostiene que recibir mejoras en la calidad de los servicios propiciadas por la inteligencia artificial es muy importante o esencial. Sin embargo, la mala noticia es que solo el 6% de los clientes siente que sus proveedores cumplen con estas expectativas.
Esta desinformación puede resultar costosa. Según Thomson Reuters, aproximadamente el 32% de los clientes ha revisado o planea revisar en los próximos 12 meses su relación con firmas que no implementan tecnología de IA. Para aquellas empresas que están considerando cambiar de proveedor, se estima que hay más de un millón de dólares al año en juego. En el contexto estadounidense, el informe sugiere que 143,000 millones de dólares podrían estar en riesgo, dependiendo de la capacidad de las firmas para proporcionar un verdadero valor a través de la IA.
Steve Hasker, CEO de Thomson Reuters, ha subrayado la creciente división en la industria: «Las firmas que están aprovechando la IA están avanzando a pasos agigantados, mientras que quienes se quedan atrás están asumiendo riesgos reales en cuanto a talento y desempeño financiero».
El riesgo de la IA no autorizada
Un aspecto preocupante señalado en el informe es el uso no autorizado de herramientas de IA por parte de los profesionales dentro de las organizaciones. Cerca del 34% de los encuestados admite utilizar herramientas que no han sido aprobadas formalmente, cifra que se eleva al 41% entre quienes piensan que sus empresas están actuando demasiado lento en la implementación de la IA.
Este comportamiento puede exponer a las firmas a riesgos inciertos, especialmente en sectores que manejan información sensible. En este sentido, el 96% de los profesionales consultados señala que las herramientas de IA deben ser capaces de proteger datos confidenciales y basar sus resultados en contenido confiable, lo cual enfatiza la necesidad de un enfoque sistemático para el uso de esta tecnología.
Hasker enfatiza que «no toda la IA es igual», y que en profesiones donde la responsabilidad es primordial, «casi correcto» no es suficiente.
La brecha también golpea al talento
El estancamiento en la adopción de estrategias de inteligencia artificial no solo representa un riesgo en términos de ingresos, sino que también comienza a afectar la retención de talento. Un sorprendente 91% de los profesionales siente que existe una brecha entre el valor que la IA debería aportar y lo que realmente se ofrece en sus organizaciones. Entre quienes experimentan esta disparidad, uno de cada cuatro considera la posibilidad de abandonar su empresa en los próximos dos años.
Este contexto es especialmente crítico para los profesionales de carrera media, que suelen ser más móviles. La necesidad de adoptar herramientas de IA se muestra como un elemento diferenciador en el mercado laboral. De los encuestados, el 62% considera que tener acceso a soluciones de IA de alta calidad sería un aspecto clave para aceptar un nuevo empleo.
Tener estrategia cambia los resultados
Un hallazgo relevante del informe es que contar con una estrategia formal de IA puede cambiar significativamente la percepción del valor que la tecnología aporta. En organizaciones con un enfoque claro en IA, el 66% de los profesionales afirma que la tecnología cumple o incluso supera sus expectativas. En contraposición, este porcentaje se reduce al 22% en organizaciones sin una estrategia activa.
Sin embargo, incluso entre aquellas que afirman tener un plan, el 35% de los profesionales siente que la práctica diaria no refleja los objetivos declarados. En esta línea, las razones más comunes citadas son la falta de herramientas adecuadas y la insuficiencia de capacitación.
Una nueva etapa para las profesiones
La evolución de la inteligencia artificial también presenta preguntas complejas sobre cómo se forman los nuevos profesionales. Aproximadamente el 48% de los encuestados expresan su preocupación por los efectos negativos que la tecnología puede tener en el juicio profesional independiente.
Thomson Reuters subraya que el principal desafío es evitar que la automatización de tareas rutinarias afecte el desarrollo de competencias cruciales que históricamente han permitido la formación de criterio profesional. La inteligencia artificial puede ser un recurso poderoso para mejorar la productividad y la calidad, pero para que esto se materialice, es esencial que las organizaciones vayan más allá de la adopción superficial y construyan entornos de trabajo confiables y alineados con los estándares profesionales.
En síntesis, en industrias donde los errores pueden acarrear graves consecuencias legales o financieras, la discusión no se limita al uso de IA; el nuevo estándar será demostrar que estas herramientas son seguras, verificables y explicables. Las organizaciones que logren integrar efectivamente la inteligencia artificial en sus estructuras y procesos tendrán no solo la oportunidad de mejorar sus resultados, sino también de establecerse como líderes en un entorno altamente competitivo.