Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Repasando la historia – «El Cordobazo»

Al comenzar su gobierno Onganía trató de superar la difícil situación económica. A fines de 1966 el ministro de esa área, Salimei, fue reemplazado por Adalbert Krieger Vasena. En el discurso de presentación del plan económico. Krieger Vasena prometió «una gran transformación» que tendría como objetivos principales el crecimiento de la industria, el equilibrio del balance de pagos y la estabilidad de los precios. El Estado usaría instrumentos monetarios, cambiarios, fiscales y controles de precios y salarios para alcanzar esas metas.

Para infundir confianza en los inversores extranjeros se dictó una ley que demostró que ya no habría más «nacionalismo petrolero». Siguiendo el ejemplo de Francia, se devaluó la moneda el 40% y se recurrió a un préstamo stand by del FMI. Se recortó el gasto público para bajar el déficit del presupuesto que pasó del 40% de los últimos meses del gobierno radical al 14% en 1967.

Estas medidas y la confianza en la estabilidad del peso ayudaron a crear una corriente de capitales hacia el país que se vio reflejada en las reservas netas del Banco Central. Se redefinió la relación con los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial, La Corporación Financiera Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo. Sus préstamos permitieron la realización de grandes obras como las de El Chocón, en Neuquén, proyecto que aliviaría la escasez de energía en la zona metropolitana.

El tema del factor trabajo era fundamental en este programa; se congelaron los salarios y si bien el salario real cayó en 1967, tuvo en 1968 y 1969 una notable recuperación. En cuanto los precios el gobierno no recurrió a los controles obligatorios sino que logró un acuerdo voluntario según el cual los empresarios se comprometieron a absorber un 3% contra sus beneficios antes de trasladar el aumento de los costos a los precios.

En 1968 la inflación disminuyó y mejoró el Balance de Pagos. Hubo un incremento de las obras públicas, con repercusiones sobre el crecimiento industrial y la ocupación, a través de la puesta en marcha de proyectos como el Plan Nacional de Caminos.

Crecieron las importaciones de materias primas y de bienes intermedios, en especial repuestos para maquinarias, maderas, papel para diarios, aluminio, cobre y productos químicos.

La reducción de los aranceles de importación perjudicó a las pequeñas empresas asociadas en la CGE pero no así a las grandes ligadas a la inversión extranjera. De aquel sector surgieron las críticas acerca de la «desnacionalización» de la industria y de las finanzas. En el sector agropecuario, algunos estaban conformes con la estabilidad económica pero otros reclamaban por el impuesto del 20% sobre las exportaciones además del impuesto de emergencia sobre la tierra introducido a fines de 1968.

A pesar del crecimiento económico en mayo de 1969 el gobierno de facto enfrentó un movimiento obrero – estudiantil de grandes proporciones, el Cordobazo.

El Cordobazo produjo el alejamiento de Krieger Vasena. El nuevo ministro, José María Dagnino Pastore, trató de continuar la misma política sin éxito. En ese año se extinguió el peso moneda nacional y fue reemplazado por el peso argentino.

La agitación social y las protestas obligaron al gobierno a decretar aumento de los salarios.

Otros hechos de violencia contribuyeron a crear intranquilidad en 1969 fue asesinado Augusto T. Vandor; 1970 se secuestró y se dio muerte del Gral. Aramburu.

Los jefes militares exigieron compartir el poder. Onganía respondió destituyendo al Comandante en Jefe Alejandro Lanusse y éste obligó a Onganía a renunciar.

El camino hacia el Cordobazo.

Hacia fines de 1968, la concesión del comedor estudiantil de Corrientes fue adjudicada al hacendado G. Solaris Ballesteros, quien inmediatamente después de la privatización aumentó el valor del ticket de $27 a $172 lo que provocó la reacción de la comunidad universitaria, fundamentalmente de los estudiantes, que representaban una población de alrededor de 5.000 jóvenes.

En marzo de 1969, los estudiantes resuelven no comprar el ticket del comedor reclamando también el fin de la privatización. Es entonces que la CGT regional habilita una «olla popular» adonde irán a comer los estudiantes. Estos crean una Junta Coordinadora de Lucha de las que formaban parte las distintas corrientes políticas estudiantiles que organizarán las posteriores manifestaciones de protesta.

El 15 de mayo una manifestación de 4.000 personas que recorría la ciudad chocó con la policía. En el enfrentamiento muere baleado el estudiante de medicina Juan José Cabral. Esa noche, la CGT correntina llama a un paro general para el día siguiente en homenaje a éste.

El 17 de mayo en la ciudad de Rosario se efectúan actos y una gran marcha. En la Galería Melipal es baleado en la cabeza Adolfo R. Bello, un estudiante de 22 años. Internado en el Hospital Central, Bello muere seis horas después y cuatro días mas tarde, se organiza una «marcha de silencio». La manifestación arranca con unos 1.500 estudiantes. El operativo policial era tal, que los propios organizadores no estaban seguros de poder llegar al centro. Pero se fueron sumando obreros y estudiantes de las escuelas secundarias lo cual significó que la marcha cobrara fuerza y llegara al centro, donde choca con la policía que, en medio de fogatas, autos volcados y barricadas se ve desbordada. Manifestantes ocupan la radio LT8 y cuando el grupo abandona la radio se enfrenta con la policía, que asesina al obrero y estudiante Luis Norberto Blanco de 15 años.

El 22, con la policía impotente para detener el estallido, el gobierno nacional declara a Rosario zona de emergencia bajo el Tercer Cuerpo de Ejército y el 23 se decreta un paro general para acompañar los restos de Blanco.

Sé el Primero en Comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *