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Los principales errores del inversor.

Queridos inversores, la experiencia siempre “es un grado” y cuando hablamos de los mercados de valores, este dicho, cobra más valor e incluso pasa a ser un excelente componente del bagaje del participante en bolsa. Por ello, hoy para nuestros “pequeños y medianos inversores” vamos a repasar: “Los principales errores del inversor”.

La frase con la que debemos empezar este artículo es una de las más duras de asumir al principio de nuestra experiencia inversora, pero a su vez, un símbolo de clara humildad y dice así: “Todos cometemos errores”. Tras muchos años dedicados a la  inversión en renta variable debemos reconocer que hemos cometido pequeños errores, y otros no tan pequeños, que nos han supuesto pérdidas monetarias con el correspondiente añadido de percepción traumática de que quizá no estábamos tan preparados técnica y sobre todo psicológicamente para invertir en los mercados.

Lo que al principio para el nuevo inversor le pueda parecer algo estrictamente único y personal, trascurrido un tiempo, empieza a descubrir que eso mismo le ha pasado a otros cientos y miles de inversores por lo que el problema tiende a generalizarse y entramos en el terreno de: “Mal de muchos, consuelo de…”.

Con el simple ánimo de orientar a los inversores novatos y con la sana intención de que algunos no repitan los errores cometidos por otros con anterioridad, veamos de manera básica y con un lenguaje lo más coloquial posible algunos de los “fallos” más comunes que se cometen a la hora de invertir en acciones de empresas cotizadas en bolsa:

  • Iniciar la inversión con demasiada precipitación: Todo comienzo requiere de una mínima preparación técnica y un asesoramiento adecuado, realizar las primeras inversiones soportados por los rumores interesados de fuertes y rápidas ganancias o por el hecho de que algún familiar o amigo ha ganado una buena cantidad de dinero en poco tiempo, es uno de los principales errores del inversor novel… Pero hay más !!!
  • No seleccionar un bróker adecuado: Usted necesitará comprar y vender valores en el mercado y esto se realiza a través de un intermediario financiero –broker– si no selecciona adecuadamente su interlocutor de bolsa podrá estar pagando unas cantidades excesivas por las compra-ventas, así como por el mantenimiento de su cartera de inversión. Gracias a Internet el inversor puede realizar las comparaciones oportunas para elegir el bróker que más se adecúe a sus necesidades o características de su perfil inversor.
  • No medir nuestra capacidad de riesgo: Cada inversor es un mundo. Cuando el mercado inicia una tendencia alcista y las revalorizaciones se suceden, nuestra capacidad de riesgo suele ser casi infinita y por ello, una ganancia de un 15%, 20% ó 25% -por ejemplo- se asume con buen ánimo y convencimiento de estar preparado para los altibajos futuros que se puedan producir. El problema aparece cuando la tendencia cambia bruscamente a bajista y tras unas jornadas donde desaparecen las posibles plusvalías acumuladas –cuando se piensa que la situación es pasajera- se pasa posteriormente a pérdidas del 10%, 15% ó 20%, es cuando el inversor “asustado” suele ejecutar las órdenes de venta, al no haber medido de manera prudente…su capacidad de riesgo.
  • Cambiar de estrategia por oscilaciones puntuales del mercado: Solemos repetir periódicamente en esta sección de Consejos de Bolsa que, para invertir en los mercados, debemos tener preparada con anterioridad una estrategia de inversión adecuada a nuestras necesidades y recursos, en ella reflejaremos los puntos seleccionados de entrada en los valores, los puntos de venta y especialmente -entre otras cosas- la colocación de los Stop Loss (Parada de pérdidas) que delimiten las posibles pérdidas derivadas de un error a la hora de pronosticar la dirección futura del mercado.
  • Aprender a perder en Bolsa: Ésta es la más dura de la lecciones y según dicen muchos inversores veteranos es una o quizá la más importante de ellas. Debemos conocer que, al parecer, en los mercados de valores solo ganan entre un 10% ó 15% de los que participan, por lo que por simples matemáticas, supone que entre un 85% ó 90% de los demás inversores aportarán el dinero que se llevarán los primeros. Suena duro y crudo pero en este mundo de la inversión debemos ser muy conscientes del terreno que pisamos y evaluar nuestras propias posibilidades, para así llegar a comprender el lugar que podemos ocupar en un mercado tan competitivo, volátil y dinámico como el que vivimos en la actualidad.

 

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