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El factor riesgo en la inversión.

La participación en los mercados de Bolsa siempre es una opción más para el ciudadano inversor entre las distintas formas y productos que existen para rentabilizar el capital destinado a la inversión, con sus diferentes porcentajes en los factores beneficio/riesgo que le atribuyen su especial “encanto inversor”, pero a su vez, en otras ocasiones también pueden provocar pérdidas considerables en el patrimonio de los inversores menos expertos.

Para poder moverse en este mundo financiero con posibilidades reales de éxito, el nuevo inversor debe conocer y aprender muchos conceptos, técnicas, metodología y aptitudes psicológicas que le preparen convenientemente para la aventura de participar en la renta variable con una buena predisposición para conseguir sus objetivos económicos. Para complementar la formación de nuestros lectores en esta sección de Consejos de Bolsa, hoy vamos a tratar un tema importante como es el papel que desarrollan los inversores dentro del funcionamiento normal del sistema financiero y los riesgos que éstos estén dispuestos a asumir.

Partiremos del conocimiento de que tanto los organismos públicos, las empresas privadas o los particulares necesitamos en momentos puntuales pedir dinero prestado a otros para poder realizar multitud de actividades que pueden ir desde cubrir las necesidades básicas, la ampliación de un negocio o el mantenimiento de un nivel económico-social adecuado dentro de un país –en el caso de los organismos públicos- por lo tanto la necesidad de financiación ocupa muchos niveles pero tiene una característica común que es el tener que pedir dinero a cambio de pagar unos intereses para la persona o entidad que nos los aporta asumiéndose el riesgo correspondiente en cada momento.

Las empresas cuando necesitan dinero para realizar sus proyectos pueden recurrir a dos formas distintas de financiación externa como son:

  • Realizar una ampliación de capital: Para las empresas convertidas en sociedades anónimas es un recurso consistente en la emisión de nuevos títulos en forma de acciones que pueden ser comprados por el pequeño inversor que se convertirá en “propietario minorista” de una parte proporcional del negocio, dependiendo del porcentaje total que suponga dicha inversión.
  • Pedir préstamos: Es tan simple como la solicitud de dinero a entidades financieras mediante préstamos bancarios o utilizando la fórmula de la emisión de títulos como los pagarés donde la empresa reconoce la deuda para con el poseedor de dicho pagaré en el momento de su vencimiento.

Cuando el inversor toma la decisión de invertir su dinero en la compra de acciones de una empresa cotizada en los mercados bursátiles, debe saber que condiciona dicha inversión y sobre todo el resultado final de la misma a la evolución de los precios en sus acciones, dado que estos se adaptaran a las previsiones futuras de beneficios, inversiones empresariales de expansión, resultados trimestrales o anuales, expectativas en el sector determinado y un sinfín de variables económicas, financieras o políticas que repercutirán necesariamente en el valor diario de los títulos.

Aplicación del binomio rentabilidad/riesgo

En los mercados financieros existen una gran variedad de productos destinados a la inversión que van desde la adquisición directa de acciones de una empresa cotizada, la compra de participaciones en un fondo de inversión –con sus distintas modalidades- o la inversión en productos más complejos como pueden ser warrants, opciones, derivados, futuros, etc. Dentro de la gran diferencia existente entre las características técnicas de cada producto, siempre se mantiene un factor esencial llamado binomio rentabilidad/riesgo que podemos determinar a la hora de tomar decisiones para todos los pequeños y medianos inversores de la forma siguiente:

  1. A mayor riesgo asumido en una inversión, mayor deberá ser la futura rentabilidad a conseguir por parte del inversor.
  2. A condiciones iguales de rentabilidad, los inversores siempre deberán optar por la que menos riesgo pueda ofrecer para sus intereses.
  3. A condiciones de igualdad en el factor riesgo, lógicamente se elegirá la inversión que presente formalmente una mayor rentabilidad futura.

Para finalizar, debemos conocer que la elección de invertir en renta variable en vez de hacerlo en depósitos a plazo, Letras del Tesoro, bonos u otro tipo de activos financieros de renta fija, demuestra la decisión del inversor en buscar una alternativa para rentabilizar su dinero, asumiendo para ello un cierto nivel de riesgo a cambio de mayor rentabilidad. Por lo tanto, es una decisión inversora que siempre se deberá tomar siendo consciente de los riesgos libremente asumidos y que deberá haber sido previamente estudiada y analizada por cada individuo antes de su participación en los mercados de valores.

Llegados a este punto, creo que ya te puedes y debes preguntar… ¿Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a asumir?

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